El debate en torno al inquilino de la portería del Tenerife se saldó en primera instancia en beneficio de Juan Pablo Colinas, que fue el encargado de defender el portal blanquiazul en la jornada inaugural frente al Sevilla Atlético. El gran damnificado por esta decisión de José Luis Oltra fue Raúl Navas, quien ayer opinaba que "si el míster ha tomado la decisión de poner a Juan Pablo ha sido porque lo habrá visto conveniente, aunque yo pienso que los dos somos buenos porteros".
El guardameta gaditano, al que le hubiera hecho una especial ilusión ser de la partida mañana domingo frente a su ex-equipo, el Cádiz, es consciente de que su ascenso a la titularidad depende directamente de que se lo ponga difícil al entrenador en los entrenamientos. "El técnico ha confiado en él y yo lo tengo que aceptar como profesional que soy. Mi meta es seguir trabajando en los entrenamientos para que al final me ponga a mí", dijo Navas, que ya se vio relegado a la suplencia durante el año pasado.


