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Argentina, sombras de un fútbol grande

lun 01 oct, 08:44 PM


Alejandro Méndez

Buenos Aires, 1 oct (EFE).- En Argentina desde el comienzo de la era profesional del fútbol (1930) hasta ahora se han registrado 223 muertos a causa de agresiones o batallas entre "barras bravas" (hinchas violentos), grupos a los que se vincula con los dirigentes de los clubes.

Las "barras" obtienen ingresos por la venta de entradas a los partidos y a los espectáculos artísticos montados en los estadios, por la explotación de los aparcamientos y, según versiones de la prensa, por cobrar porcentajes de los traspasos de jugadores.

La situación es tan grave que hace un año se creó 'Salvemos al fútbol' (www.salvemosalfutbol.com), formada por hinchas de varios clubes, ex jueces y árbitros, entre otros especialistas. Se trata de una Ornanización No Gubernamental que incluso es parte querellante en procesos judiciales por casos de violencia y corrupción.

Las autoridades han ordenado a los clubes que prohíban el ingreso a los estadios a aquellas personas que están identificadas como miembros de "barras bravas", aunque a veces esta gente logra evitar los controles y se cuela a la cancha.

A fines de junio pasado, un hincha de Tigre murió a manos de la parcialidad de Nueva Chicago después de un partido en el que el primero de los equipos consiguió ascender a la Primera División.

A raíz de esta muerte, la número 222, los partidos de la Segunda División del fútbol argentino se juegan solamente con la asistencia de los hinchas del equipo local.

A mediados de agosto pasado murió Gonzalo Acro, de 29 años, descerebrado por dos balazos que dejaron un mensaje claro de la importancia que para algunos tiene el liderazgo en "Los borrachos del tablón", como se llama a la "barra brava" de River Plate.

La guerra entre dos facciones de "Los borrachos" se desató en febrero pasado y dejó como resultado tres heridos a apuñaladas durante una batalla campal dentro de las instalaciones de River. En ellas había participado Acro, que en ese momento era empleado del club, fue despedido y procesado por vandalismo.

Daniel Kipper, dirigente opositor al presidente riverplatense, José María Aguilar, reitera cada tanto que "casualmente" se producen hechos violentos en el club "cada vez que se vende a un jugador".

El dirigente riverplatense alude así al hecho de que en febrero pasado, cuando empezó la guerra dentro de la "barra brava", el club había vendido parte de la ficha del delantero Gonzalo Higuaín a un grupo de inversionistas y después fue fichado por el Real Madrid.

En junio pasado, River Plate concretó el traspaso al Lazio del portero Juan Pablo Carrizo, en casi diez millones de dólares.

Entre otras acciones judiciales en las que participa 'Salvemos al fútbol' es parte querellante en el juicio por el que se ha procesado a Eduardo López, presidente del Newell's Old Boys, por el delito de "asociación ilícita" con la "barra brava" de ese club, de la ciudad de Rosario, a 300 kilómetros de Buenos Aires.

'Salvemos al Fútbol' mantiene contactos de cooperación con entidades similares de México, Paraguay y Colombia, dijo a Efe Mónica Nizzardo, de la directiva de la ONG argentina.

Nizzardo sostuvo que entre los hinchas "hay mucho temor" a denunciar las actividades de las "barras bravas" y se lamentó de que las autoridades no tomen "la decisión política" de erradicar el contubernio entre dirigentes y grupos violentos.

También se lamentó de que hasta ahora no se haya atendido la petición de que la Inspección General de Justicia investigue a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

La dirigente señaló que colegas de Colombia le han comentado con sorpresa que los "barras bravas" de ese país copian cánticos de los argentinos.

Incluso, comentó que hace unos meses fue consultada porque en estadios de México se detectó la presencia de hinchas violentos de River y de Boca Juniors, el club más popular de Argentina.

 

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