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Los Filis cumplieron su promesa y ganaron el título divisional con la ayuda de los Mets

lun 01 oct, 05:33 AM


Houston (EEUU), 30 sep (EFE).- Nadie puede cuestionar el gran triunfo logrado por los Filis de Filadelfia al proclamarse nuevos campeones de la División Este de la Liga Nacional y de esta manera cumplir con la promesa que al principio de temporada habían hecho algunos de sus jugadores.

Pero el triunfo no hubiese sido posible sin el hundimiento histórico que sufrieron los Mets de Nueva York, el equipo que con sólo 17 juegos para concluir la temporada regular tenían una ventaja de siete.

Sin embargo, la grandeza del deporte del béisbol volvió a estar presente al demostrar que hasta que la pelota esta en juego no hay ningún ganador asegurado.

Uno de los que más creyó en la remontada de los Filis fue el paracorto Jimmy Rollins, quien desde el pasado mes de enero había dicho que su equipo iba a ser campeón de división, y al final acertó tanto con sus palabras como la gran aportación que hizo en el campo.

Rollins también será uno de los que más tenga que agradecer el hundimiento histórico de los Mets porque le ayudaron a no quedar como un "bravucón" al que se la había ido toda la fuerza por la boca antes de tiempo.

"El equipo nunca perdió la esperanza luchamos hasta el final y aunque no hubiésemos ganado el título nadie nos podría haber cuestionado el esfuerzo y sacrificio que hicimos", declaró Rollins. "Cumplir con la promesa también demuestra la confianza que tengo en mis compañeros".

Ahora, Rollins y los Filis con su nuevo título de división, el primero desde la temporada de 1993, tendrán también la gran ventaja de más tiempo para descansar hasta que conozcan al rival en la primera ronda de la fase final.

Los Padres de San Diego, que perdieron los dos últimos partidos, vieron como los Rockies de Colorado ganaron los suyos y empataron para la serie del comodín del "Viejo Circuito" que se definirá mañana, lunes, en su campo del Coors Field, en partido único de desempate.

Los Padres podrán el futuro en las manos del abridor Jake Peavy, su lanzador estelar, que se va a enfrentar a Josh Fogg el lunes por la noche.

"Estaré listo para el partido y para nada sentiré más presión que la normal cuando tengo que salir al montículo y hacer mi trabajo", comentó Peavy. "Todo el equipo va a responder en la línea de buscar el triunfo".

El mismo sentir tienen los Rockies, que con racha de 11 triunfos consecutivos antes de perder en el primer de la serie ante los Cascabeles de Arizona, lograron el milagro de estar todavía en la lucha por el último boleto para llegar a la competición de octubre.

Es cierto, que en los dos últimos partidos, los Rockies tuvieron de su parte el factor de que los Cascabeles ya estaban clasificados para la fase final y desde antes del juego del sábado con el título de la División Oeste en su poder.

Los Cascabeles después de dos días de celebración ya han comenzado a preparar su serie de división contra los Cachorros de Chicago, los ganadores del titulo de la Central y que les visitaran primero el próximo miércoles, en su campo del Chase Field.

Pero si habido unos protagonistas destacados en la recta final de la temporada regular dentro de la Nacional han sido los Mets, aunque en el plano negativo, al consumarse el desplome histórico de haberse dejado quitar siete juegos de ventaja desde el pasado 12 de septiembre.

Más frustrante fue el ver que las últimas derrotas las han sufrido en su propio campo del Shea Stadium y ante un rival como los Marlins de Florida, los últimos de la División Este y con el presupuesto más baja de las Grandes Ligas.

Mientras que los Mets están entre los cuatro equipos que tienen plantilla multimillonaria, que se acerca su valor anual a los 200 millones de dólares.

La imagen de la derrota completa de los Mets la dio el abridor zurdo Tom Glavine, uno de los lanzadores más seguros y ganadores que vio como en el primer episodio del último partido lo castigaron con siete carreras para al final su equipo perder por 8-1 y tenerse que retirar con sólo un "out" en la pizarra, su salida más corta como profesional.

Nadie dentro de la organización de los Mets, incluido el gerente general dominicano, Omar Minaya, tienen respuestas ahora mismo para explicar lo que le ha sucedido al equipo en los últimos 18 días, pero lo que nadie duda es que deberán hacer una reflexión muy seria.

Los Filis, que jugaran por décima vez en la fase final de la temporada, deben ser conscientes que su remontada forma ya parte de la historia, pero que también estará unida irremisiblemente a al derrumbe estrepitoso que sufrieron los Mets.

 

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