Eurosport - lun 01 oct 13:53:00 2007
El europeo parece tan lejano que cuesta trabajo concentrarse en enjuiciar lo que nuestro entrenador y jugadores han desarrollado en el estricto ámbito de lo deportivo. El paso de los días permite reposar las ideas sin la calentura que produce la desilusión que sin duda vivimos.
Estoy seguro que mis opiniones coincidirán con la de algunos de los profesionales de la información que han seguido el europeo y que sin embargo no se han atrevido a publicar. Es comprensible, en un país donde las corrientes conducen a la unanimidad, no está bien vista la discrepancia y se convierte en ofensa incluso en agravio.
Empecemos juzgando la labor del jugador más importante que sin duda ha dado el baloncesto español: Gasol es la referencia, el condicionante, y el termómetro que da la medida de lo que nuestro equipo nacional puede hacer. Creo que es un individuo inteligente, un par de declaraciones a lo largo del verano lo demuestran: su crítica hacia el ridículo que hicieron, inducidos por los dirigentes, nuestro juniors es una muestra de ello y otra aún más importante cuando, después de la derrota ante Grecia, dijo que el teatro no era bueno en una pista de baloncesto. Su versatilidad mental le lleva a no considerar el baloncesto como algo tan importante como los demás desearíamos que se lo tomara. Un par de ejemplos para demostrar mi opinión: no es de recibo que un jugador de su categoría utilice la mano izquierda en el tiro como un sombrero en el balón, que se ve obligado a retirar en el último momento del tiro perdiendo la precisión necesaria; como no lo es, su pasotismo defensivo en la lucha del 1x1. ALEJANDRO DELMAS, un gran periodista deportivo, el año pasado escribió un artículo en el que transcribía la opinión de West director deportivo del equipo que paga a nuestra figura "Memphis necesita una gran figura, una superestrella que pueda asumir la responsabilidad bajo presión, jugador de momentos difíciles y motivador del resto. Gasol es un jugador joven y muy bueno, no una superestrella. Es un All Star, pero hay una gran diferencia" y el comentario concluía "a Pau le puedes pasar el balón, y puede encestar, pero cuando los demás empiezan a exigirle, necesitará una experiencia que debe aprender". Ésa debía ser la gran ambición de nuestra estrella, pero con tanta pasta...
Navarro y Rudy los auténticos inventores del juego exterior español han ido de más a menos, han tenido que fabricar canastones por su cuenta, esforzarse en las recuperaciones, sinceramente creo que han estado épicos, pero en el baloncesto de hoy vivir de la individualidad es muy duro, han pagado el esfuerzo y ha llegado al final exhaustos sobre todo Navarro que no he estado físicamente al 100%.
Felipe y Marc, los que debían de haber sido los gladiadores del juego interior han pasado sin pena ni gloria, eclipsados por la presencia de Gasol se han quedado jugadores de recambio y sin continuidad; en el juego del equipo nada era para ellos. Marc lo ha llevado bien, tiene carácter, conoce el baloncesto y al no ser tan bueno como su hermano le pone un plus físico, si se cuida es su tendencia a coger kilos se convertirán en un sólido pivot NBA. Felipe se ha portado muy bien, cuan esta en el campo lo ha intentado todo, pero se le notaba enfadado; jugando ante su público esperaba ser el Felipe del Real Madrid y no ha podido ser, su columna en el periódico y su imbatibilidad en lapocha me consta que le han sabido a poco.
Calderón, Cabezas y Sergio han convivido el puesto de base, en conjunto el trío no ha dado la talla de un equipo campeón. Calderón ha tenido momentos brillantísimos, hoy es un perfecto jugador de NBA: borda en defensa en el 1x1, anotador poderoso y con buena técnica en el manejo del balón, exactamente las virtudes que tienen un buen base americano; le ha faltado la visión del juego que tanto impera en el baloncesto europeo. Los minutos finales no han sido sus mejores momentos pero incuestionablemente le ha dado mucho al equipo. A Cabezas le ha faltado alguna de esas rachas en las que se convierte en un jugador imparable, quizá por los pocos minutos de que ha dispuesto el ambiente se le ha echado encima, pero esto les ha pasado a todos, no creo que haya en España un base que salga del banco con sus garantías. Sergio ha tenido pocas oportunidades y no le ha salido bien, su aspecto en el campo es el de un cuerpo en formación, un poco asustado ante gente mucho más fuerte. Debe coger un avión, volverse a un buen equipo español, explotar su talento, ponerse fuerte y volver a triunfar a la NBA.
Ver jugar a Carlos Jiménez en directo, sobre todo en el equipo español, es comprender cómo un jugador oscuro, sin grandes recursos técnicos termina convirtiéndose en el más imprescindible del cuadro. Tener que hacer relevos defensivos, defender en cualquier posición, rebotear balones que otros no rebotean, hacer tiros en últimos segundos forzado por el tiempo y poner algún tapón providencial le han convertido en el jugador imprescindible de la selección. Lástima dos o tres acciones desgraciadas en la final empañaron su trabajo...
Nada que decir negativo del trabajo de Garbajosa, su esfuerzo es incuestionable, bastante mérito tiene jugar los minutos que ha jugado convaleciente de una lesión y al 70% de su mejor estado de forma.
Pepu, como todos los entrenadores, se va desgastando. De todo el grupo ha sido el más agobiado por influencias exteriores, la posición social en que se ha instalado recuerda un poco la de los mejores años de Antonio Díaz Miguel. Es dificilísimo mantener el equilibrio mental cuando se es el centro de los halagos, de las envidias, de los caprichos y de las presiones del mundo exterior. Es un tipo listo y tiene todo un año para recomponer algunas grietas que se ha notado en el equipo. Las más urgentes pueden ser: estañar con urgencia sus relaciones con el presidente, no es tan importante que lo haga con los intermediarios de la federación, hoy día estos no hacen más que perjudicar el funcionamiento del equipo nacional que solamente puede pasar por las relaciones entre el seleccionador y el presidente. Otro problema importante es liberarse de la dependencia del grupo, el buen ambiente deja de serlo cuando la factura que tiene que pagar el entrenador es excesiva.
Al equipo como consecuencia de lo anterior le faltó recursos: demasiados minutos en defensa de zona para proteger las malas defensas de Gasol a largo plazo es un tributo muy caro. Es un buen momento para recordar que la final del campeonato del mundo se ganó sin la colaboración de nuestra estrella, lo cual no quiere decir que no sea importante pero por suerte no es sólo la única baza. No poner en el campo a los cachalotes que permitieran el juego exterior tuviera alguna ventaja en forma de duros bloqueos es quizá, lo que más he echado de menos en cuanto a recursos ofensivos.
Tenemos todo un invierno para ver desenvolverse a nuestro futuros internacionales y estoy seguro que se efectuarán incorporaciones que permitirán afinar el grupo para que siga siendo el magnifico equipo que ahora son.
Pepe Laso / Eurosport