Jorge Lorenzo consiguió el sábado algo mucho más importante que sus dos podios y pole positions en su estreno en la categoría reina del motociclismo. El piloto mallorquín del equipo Fiat Yamaha de MotoGP dio una sorpresa de cumpleaños al pequeño Nacho y a su hermano Ricky, de la Fundació Cadete, que se desplazaron desde Madrid hasta Jerez de la Frontera para conocer a su ídolo.
Jorge Lorenzo se encontró con los dos niños justo delante del hospitality de su equipo y allí les regaló unos posters dedicados, se fotografió con ellos ante el alboroto del paddock y les destapó los tradicionales Chupa-Chups, marca que acompaña al piloto desde sus inicios. Un cuarto de hora que nunca olvidarán, igual que la primera carrera que presenciaban in situ y en la que se alegraron por los tres podios españoles en la s tres categorías.
Nacho (en silla de ruedas, en las imágenes), que hoy cumple ocho años, sufre una minusvalía física que le impide desenvolverse en las extremidades inferiores de la misma forma que en las superiores. Pero aún así, se monta junto a su padre en una moto para vivir lo que es la experiencia de las dos ruedas.
Ricky, a punto para los nueve, es su alma gemela y la persona en la que más se identifica. Éste también es un enamorado del motociclismo y a sus casi nueve años ya suma dos motos en el garage de su casa. Los dos hermanos disfrutaron de lo lindo paseándose por el paddock y conociendo un mundo que era desconocido para ellos. Jorge fue la guinda que nunca olvidarán.
La Fundación Cadete nace con el objetivo de ayudar a niños con enfermedades de tipo psicológico y a sus familias. Cada vez es mayor el número de niños que presentan necesidades especiales, sobre todo en sus primeros años de vida, ya sea por alteraciones en su desarrollo psicomotor, en su capacidad de relación y de comunicación o por alteraciones de conducta, lo que dificultan o interfiere en sus posibilidades de desarrollo y de estudio. Por esto, el objetivo principal de la Fundación es contribuir a la integración social del discapacitado físico, psíquico o sensorial.
Jorge Lorenzo: "Es un orgullo colaborar en causas como esta de la Fundación Cadete. Conocer a Nacho y a Ricky le da a uno fuerzas para mejorar y superar todas las barreras que surgen en la vida. Es muy importante que todos ayudemos a la gente que no se vale por si sola. Espero en el futuro tener más tiempo para involucrarme en estas acciones que hacen felices a muchos niños y padres".


