Río de Janeiro, 2 dic (EFE).- El descenso del Corinthinas a la segunda división del fútbol brasileño terminó acaparando hoy toda la atención de la última jornada de la Liga pese a que también estaban en juego un cupo a la Libertadores y varios a la Copa Suramericana.
El Corinthians, el más popular equipo de Brasil después del Flamengo y el que más televidentes atrae en las transmisiones de televisión, sufrió hoy un revés en su visita a Porto Alegre y terminó quedando entre los últimos cuatro de la clasificación, a los que el reglamento castiga con la pérdida de la categoría.
Como el Sao Paulo ya había garantizado el título de la Liga con cuatro jornadas de anticipación y las otros dos plazas para la Libertadores ya estaban definidos (Santos y Flamengo), en la última jornada apenas faltaba por definir un cupo para la Libertadores (Cruzeiro) y dos de los clubes que descienden a la segunda división (Corinthians y Paraná).
Corinthians, el campeón brasileño de 2005, cuando se reforzó con los argentinos Carlos Tevez y Javier Mascherano, y el equipo al que las encuestas le atribuyen 33 millones de hinchas, necesitaba de una victoria por cualquier marcador en Porto Alegre frente al Gremio para permanecer en el grupo de honor, pero apenas consiguió un empate 1-1.
El empate le hizo caer una posición en la clasificación ya que el Goiás, uno de los clubes que luchaba por escapar del descenso, derrotó hoy por 2-1 al Internacional y terminó superando al Corinthians por apenas un punto.
El descenso del club blanco y negro cayó como un balde de agua en Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, sede del Corinthians y que concentra a la mayoría de los hinchas del club.
Pero si gran parte de la ciudad cayó en llanto y hasta los médicos recomendaron públicamente cuidado con los hinchas con problemas cardíacos, la otra mitad, compuesta por hinchas del Sao Paulo, el Palmeiras y el Santos, conmemoró la caída del rival.
La visita del Corinthians a Porto Alegre ya concentraba la atención de toda la prensa brasileña desde el sábado, cuando numerosos comunicadores acompañaron el convoy de autobuses con hinchas paulistas que viajó a esa ciudad del sur de Brasil.
Las provocaciones, los incidentes y los supuestos asaltos sufridos por los hinchas corinthianos fueron narradas durante todo el día por las agencias con servicios en internet.
Igualmente fueron varias las informaciones sobre provocaciones de hinchas de otros equipos que hicieron fuerza por el descenso del Corinthians, entre ellos los que le pedían con carteles al Internacional que dejara ganar al Goiás.
Brasil prácticamente se paralizó cuando, en el segundo tiempo de los partidos de la última jornada, que se disputaron simultáneamente, el Goiás tuvo la oportunidad de patear un penalti.
En ese momento tanto el Corinthians empataba 1-1 con el Gremio y el Goiás empataba 1-1 con el Internacional, lo que salvaba al Corinthians y hundía al Goiás, por lo que los canales de televisión que transmitía otros partidos comenzaron a transmitir el del Goiás.
El portero del Internacional, Clemer, logró atajar el penalti, pero el árbitro ordenó que fuese cobrado de nuevo porque se anticipó al cobro. El penalti fue cobrado tres veces hasta que el Goiás finalmente marcó el gol de su victoria.
Tras los partidos, los dirigentes y el técnico del Corinthians, Nelsinho Baptista, criticaron esa situación y denunciaron un complot para perjudicar al equipo.
Baptista llegó a Porto Alegre en medio de gran sigilo y apenas divulgó su alineación a última hora.
El equipo de Sao Paulo, además, demoró cerca de veinte minutos en saltar a la cancha del estadio Olímpico de Porto Alegre con lo que aumentó aún más la tensión que protagonizaba.
Su intención era dejar avanzar el partido que en forma simultánea jugaban Goiás e Internacional.
El Corinthians saltó a la cancha con una alineación sorpresa, con el veterano y campeón mundial Vampeta en el medio del campo y apenas Clodoaldo en el ataque.
Pero esa formación defensiva no impidió que el Gremio abriera el marcador a los dos minutos del partido con un cabezazo de Jonas.
Corinthians, con una actuación destacada del portero Felipe, candidato a revelación de este año, consiguió empatar a los 31 minutos por intermedio de Clodoaldo.
Pero, más preocupados con los otros resultados, tanto Corinthians como Gremio redujeron el ritmo en la cancha y dejaron el tiempo pasar hasta el final del partido, que terminó empatado.
En otro partido de la jornada que era decisivo, el Cruzeiro derrotó por 2-0 al América y garantizó el último cupo que quedaba para la Copa Libertadores.



