Río de Janeiro, 3 feb (EFE).- El brasileño Ramires, primer líder en la clasificación de goleadores de la Copa Libertadores de 2008, es un centrocampista de contención que tiene licencia para atacar en el Cruzeiro y cuya meta actual es obtener un cupo en la selección de su país que disputará los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Ramires dos Santos Nascimento, de 20 años y hasta hace seis meses un desconocido en el fútbol brasileño, ya dio su nombre a conocer en Sudamérica al conseguir la semana pasada en Belo Horizonte un doblete en el partido en el que el Cruzeiro venció por 3-1 al paraguayo Cerro Porteño.
Pero su objetivo es hacerse conocer mundialmente como jugador de la selección que intentará el primer oro olímpico en la historia del país cinco veces campeón del mundo.
Ramires, nacido el 24 de marzo de 1987 en la ciudad de Barra de Piraí, obtuvo su primera oportunidad en diciembre pasado, cuando fue convocado por el seleccionador Dunga para enfrentar con otros jóvenes valores a un equipo integrado por los mejores jugadores del Campeonato Brasileño de 2007.
No consiguió mostrar su fútbol en el partido de exhibición, pero espera ser mantenido en las próximas listas de convocados.
El jugador reconoce que, como volante de contención, no aspira a disputar el título de goleador de la Libertadores este año.
Alega que las dos anotaciones del miércoles apenas fueron producto de la libertad que tiene en el Cruzeiro para apoyar el ataque cuando el equipo está en ventaja.
"Fue la primera vez que anoté dos goles por el Cruzeiro", afirmó el jugador de 1,80 metros de estatura y 64 kilos de peso.
Podrían haber sido tres goles pero el árbitro anuló uno anotado en aparente posición legal.
Además del cupo en la selección olímpica, el jugador tiene que preocuparse por mantener su posición de titular en el Cruzeiro, un club que cuenta actualmente con siete volantes de contención.
Ramires llegó al Cruzeiro en mayo del año pasado cedido por el Joinville con un contrato hasta 2007. Debutó como profesional en ese modesto equipo del sureño estado de Santa Catarina.
Su destacada participación en el pasado Campeonato Brasileño, en el que anotó tres goles en 29 partidos, le garantizó la titularidad y la renovación de su contrato por cinco años.
En diciembre pasado el Cruzeiro pagó 300.000 dólares por el 70 por ciento de los derechos deportivos del jugador.
A nivel personal, su sueño es darle una casa a su madre en Barra de Piraí, la ciudad en el estado de Río de Janeiro en la que nació donde no ha jugado.



