Barcelona, 4 nov (EFE).- El entrenador argentino Héctor Cúper mantiene la convicción de que sigue capacitado para tirar adelante al Betis, a pesar de un nuevo 3-0 en contra, esta vez contra el Barcelona, porque sostiene que el vestuario bético le responde y él se encuentra "con fuerzas".
Para Cúper, el nuevo 3-0 (el Betis encajó la pasada jornada el mismo resultado contra el Osasuna) ha resultado un golpe muy duro por el trabajo previo que realizó con sus futbolistas, con la finalidad de contener al Barcelona y esperar un fallo de éste para montar contragolpes letales.
"Es difícil justificar el 3-0. Hemos pagado muy caro un error y nos ha costado el primer tanto. No tuvimos paciencia", argumentó un apesadumbrado Héctor Cúper, que ve cómo su equipo después de diez jornadas, regresa a la penitencia de las dos últimas temporadas: el pozo de la tabla de la Liga.
A pesar del nuevo golpe, Cúper se reafirmó, igual que tras el partido contra el Osasuna, en que aún tiene fuerzas para conducir al Betis. "Tenemos una situación delicada pero hay tiempo. El entrenador puede pasar dificultades, si el vestuario no le responde. Este no es el caso. Tengo fuerzas", subrayó el entrenador argentino.



