Eurosport - sáb 05 ene 18:42:00 2008
RESUMEN '07 - Una vez más, y ya van cinco las ocasiones en las que el hemisferio Sur se ha impuesto al Norte.
Sudáfrica, sin demasiado brillo pero con gran dosis de se impuso en la final del Mundial de Francia'07 por 15-6 a Inglaterra en un partido sin ensayos, por segunda vez en una final, con mucha lucha y poco juego vistoso. Los 'Springboks' evitaron que el 'XV de la rosa' se convierta en el primer país que retenía el título mundial.
Los sudafricanos se mostraron muy superiores en el duelo que se presentaba como el de la mejor defensa, la inglesa, contra el mejor ataque, el de una Sudáfrica que obtuvo premio a su constancia. Sudáfrica ya había ganado a Inglaterra en este Mundial, en la primera fase y, con la final, sumó cinco triunfos consecutivos contra los de la rosa. Poco a poco, los Springboks fueron haciéndose con el control del partido, que fue basculando al terreno británico, más acorde con lo que se aguardaba de la final.
Montgomery y Wilkinson intercambiaron los primeros puntos, pero la superioridad sudafricana permitió al primero disponer de más opciones. El máximo anotador del Mundial logró tres golpes de castigo en el primer tiempo por uno del héroe inglés.
Tras una parte de juego muy física, Sudáfrica pisó el acelerador en busca del primer ensayo y obligó a los ingleses a mostrar todo el talento defensivo que les había llevado hasta la final. Una estrategia que volvió a darles resultados, puesto que fueron capaces de frenar el envite de los Springboks que, pese a todo, se fueron al descanso con una ventaja de 3-9.
Wilkinson redujo la diferencia pero fue Montgomery el que continuó aumentando la renta de los Springboks. Inglaterra estaba todavía a tiro de un ensayo que buscó con ahínco pero sin éxito: Steyn, el sudafricano encargado de lanzar las penalizaciones más lejanas, logró tres puntos más que ponían la victoria al abrigo de un ensayo británico.
Los de la rosa acudieron a su arma más eficaz, el pie de Wilkinson, que intentó una patada como último recurso. Pero no era su noche, que quedó ensombrecida por la efectividad de Montgomery en una metáfora del golpe de Estado sudafricano a la jerarquía del rugby.
Final agridulce de los &lsquoPumas'
Argentina fue sin lugar a dudas la gran sensación del Torneo. Tras haberlos bajado del palco de los favoritos con un triunfo en el partido inaugural, los Pumas privaron a Francia también del podio y, de paso, demostraron una vez más que son dignos de tener un lugar con los mejores del mundo. El broche de bronce con un gran baño en oro de la generación dirigida por Marcelo Loffreda, que ya tiene un lugar en la historia del deporte argentino, mientras que, por segundo Mundial consecutivo, Francia acaba cuarta.
Francia hizo lo más difícil
Los galos se aseguraron un lugar en las semifinales del Mundial tras vencer a los All Blacks en el Millennium Stadium de Cardiff. Los franceses se quedaron con un emocionante partido que no se definió hasta los minutos. Nueva Zelanda dominó claramente el primer tiempo ya que tuvo más posesión de pelota y territorio. Pero en la segunda de despertó Francia. Los galos cambiaron la actitud y por eso desde el inicio se supo que las cosas no se iban a repetir como en la primera parte.
Los All Blacks. Nada pudieron hacer contra la asfixiante presión defensiva y la correcta disciplina de Francia que no concedió el penal que tanto buscaron los neozelandeses para dar vuelta el marcador. Los claros favoritos a conseguir el título mundial iniciaban el largo regreso a casa mucho antes de lo previsto, con el triste récord de haber quedado afuera por primera vez en cuartos de final en la historia.
En definitiva el mundial dejó imágenes difíciles de olvidar, empezando por la alegría de los portugueses al anotar un ensayo ante ni más ni menos que los All Blacks, sin importarles el perder por cien puntos de referencia, ni de las danzas guerreras de los polinesios, su agresividad y su velocidad, sus peinados, su orgullo de país pequeño que desafía a los grandes. Recordaremos con algo de rabia las pobres actuaciones de irlandeses, galeses y en menor medida escoceses y, con algo de rabia, recordaremos también este mundial en el que España no jugó pero sí lo hicieron Rumanía, Portugal o Georgia, equipos se puede decir que de nuestro nivel.
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