BERLÍN (AFP) - El Bayern de Múnich, con su goleador Franck Ribéry lesionado, se proclamó de forma matemática campeón de Alemania, por 21 vez en su historia, al conseguir empatar sin goles un difícil partido en casa del Wolfsburgo, el domingo en la 31 jornada de la Bundesliga.
A falta de tres fechas para que finalice la temporada, el Bayern tiene diez puntos más que el Werder Bremen, segundo, y doce más que el Schalke 04, tercero, por lo que ninguno de los dos puede ya alcanzarle.
El club bávaro, que el domingo no contaba con el francés Ribéry, Oliver Kahn ni Miroslav Klose, lesionados, sufrió para llevarse un empate de Wolfsburgo, pero se garantizó un resultado con el que completa un triplete en Alemania, después de ganar también la Copa de Alemania y la Copa de la Liga.
El Bayern, líder desde la primera jornada, es el tercer equipo de la historia de la Bundesliga que ha liderado la tabla a lo largo de toda la temporada, desde que el propio Bayern lo hiciera en las temporadas 1972-1973 y 1984-1985.
El club con más títulos del fútbol alemán recoge así los frutos de una campaña de fichajes sin precedentes puesta en marcha para olvidar su decepcionante cuarta posición en la temporada 2006-2007, su peor resultado desde 1995.
El Bayern invirtió 70 millones de euros para hacerse, entre otros, con el italiano Luca Toni, máximo goleador del campeonato con 21 anotaciones, Klose y Ribéry, héroe de la temporada y campeón en su debut en el club aunque aunque no jugara el encuentro decisivo. El ex jugador del Olympique de Marsella, con problemas en los aductores, se perdió el partido que habría simbolizado su consagración tras una excepcional campaña en la que conquistó a los alemanes con sus genialidades. El otro gran ausente del partido fue el emblemático portero Oliver Kahn, lesionado en la espalda, que se retirará dentro de dos semanas.
El séptimo título del Bayern en la última década cierra con broche de oro una temporada extraordinaria en la que los hombres de Ottmar Hitzfeld sólo han sufrido dos derrotas, frente al campeón anterior, Stuttgart, el 10 de noviembre (3-1), y ante el Energie Cottbus, el 15 de marzo (2-0).
Su único tropiezo en una temporada casi perfecta fue su eliminación el pasado jueves en semifinales de la Copa de la UEFA, tras su aplastante derrota en casa del Zénit de San Petersburgo (4-0).
"Ha sido una temporada particular porque las expectativas eran altas y la presión enorme tras la gran inversión en fichajes. Siempre es una gran satisfacción ser campeón de Alemania", decía Hitzfeld, satisfecho de dejar "una gran plantilla" a su sucesor, el ex seleccionador de Alemania Jürgen Klinsmann.
El Bayern comenzó la temporada de forma brillante, encadenando las victorias hasta ceder algo de terreno antes de la larga pausa de fin de año, que le permitió recuperarse de cara a un final de temporada muy cargado.
El domingo en Wolfsburgo, no se vio al mejor Bayern ante un rival que lanzaba un ataque tras otro, hasta el punto de hacer dudar seriamente a los bávaros, manifiestamente tensos a causa de lo que se jugaban en el choque.
Por lo demás, el subcampeonato podría ir a parar a manos del Werder Bremen, que el sábado ganó 2-0 al Energie Cottbus, mientras que el Schalke 04, que no pasó del empate 1-1 ante el Hannover, tiene dos puntos menos que el segundo clasificado.



