Madrid, 4 may (EFE).- La celebración por la conquista de la trigésima primera Liga del Real Madrid, se ha convertido en una fiesta multinacional en torno a la Plaza de Cibeles, donde se agrupan miles de aficionados de distintos países que aguardan la llegada de la plantilla madridista.
Sin los apretones de anteriores celebraciones, unos 10.000 seguidores hacia las 00.30 horas, dado que la fiesta con los jugadores comenzará de madrugada, los aficionados no se olvidaron del barcelonista Samuel Eto'o, al que le recordaron el cántico de saludo al campeón.
Unos 450 miembros de los cuerpos de seguridad, más unos 70 sanitarios de los servicios de urgencia (SAMUR) permanecen en la zona y se han establecido controles en los cuatro accesos a la Plaza de Cibeles, para evitar que se introduzca alcohol y objetos contundentes.
En la céntrica plaza madrileña, se han reunido numerosos aficionados con banderas de Colombia, Ecuador, Uruguay y Argentina. También hay hinchas rusos e israelíes, que acudieron a la Final entre Cuatro del baloncesto europeo y han decidido unirse a la fiesta del club blanco.
La espera, desde que concluyó el encuentro ante Osasuna (22.50 horas) y se supo que el Real Madrid era matemáticamente campeón, ha aumentado la ansiedad de los hinchas, que, para ver al capitán Raúl González poner una bufanda en la estatua de la diosa, tendrán que esperar hasta alrededor de las 2.00 horas, cuando está previsto que llegue el autocar que conduzca a toda la plantilla desde el aeropuerto de Barajas.
Jugadores, directivos y miembros del cuerpo médico ya han sido aclamados por cientos de seguidores a su llegada al aeropuerto de Noain, en Pamplona, desde donde embarcaron en "La Saeta", el avión del club, para dirigirse a la capital de España, adonde está previsto que lleguen sobre las 1.30 horas.



