Amistosos Internacionales - Victoria que no convence a nadie

Eurosport - jue 07 feb 00:12:00 2008

España ha derrotado 1-0 a Francia en un partido amistoso disputado en La Rosaleda en el que el fútbol ha brillado por su ausencia. Sólo en el último cuarto de hora se pudo ver algo decente, con el gol de Capdevila y la doble ocasión de Henry para marcar y la decisiva intervención de Casillas.

FOOTBALL 2007-2008 España-Francia El combinado nacional celebra el gol de Capdevila - 0

Si no juegas a nada, el resultado no puede ser bueno. El combinado nacional de Luis Aragonés no dio una buena imagen ante un rival que en las últimas décadas se ha colgado el cartel de bestia negra de la roja, más por deméritos nuestros que por virtudes del vecino, aunque hay que reconocer que esta vez le bastó con un poquito de orden, una pizca de inteligencia y una estimable dosis de músculo para contener los poco acertados y desordenados atisbos de construcción de juego de las huestes del seleccionador nacional.

Una vez superada la rocambolesca situación de ver con camiseta roja y pantalón azul a los franceses y de amarillo y blanco a los de casa, la realidad fue la misma que la de los últimos partidos. Una España gris, fofa, sin desborde, sin creatividad, débil de tren inferior y escurrida y escuálida de medio campo para adelante, a pesar de la puesta en escena de Cesc, Iniesta y Xavi una España.sin nada.

Por cierto que esto da qué pensar. Puede que sea mejor dar toda la responsabilidad a un solo creador y que se eche la carga del equipo a cuestas, y no diluir ese trabajo entre tres para lograr el único objetivo de que todos se escondan y escurran el bulto de manera ostensible.

Si en un amistoso con un rival de enjundia, en el que esta vez no hay en juego el pase a octavos o a cuartos de una competición grande, sin nada que perder, con la afición cuasi rendida si en estas circunstancias no arriesgas, no juegas alegre y ofensivo, no buscas el gol con decisión y fe ¿cuándo lo vas a hacer?

UN AMISTOSO SIN OBJETIVOS Y SIN RESULTADOS

Serán muchos los que piensen que el partido ha sido una pérdida de tiempo. Más los que pidan la cabeza de un seleccionador que parece haber puesto una vela a Santa Rita para que le suene el móvil con la melodía del despido.

Luis Aragonés, recostado en el banquillo en actitud pasiva, es la viva imagen de lo visto en 90 minutos sin trascendencia ninguna. Una maravillosa oportunidad para probar cosas, ver caras nuevas, intentar alguna que otra cosa que en competición no se puede o se debe hacer pues también pasó de largo. La inoportuna indisposición de Bojan nos privó, seguramente, de lo único reseñable de la noche, aunque el debut ya nació malencarado, primero con la orden del FC Barcelona para el canterazo de no posar en la previa con la camiseta nacional, y luego al llegar a la concentración con una gastroenteritis, que acabó finalmente en un mareo que le alejó de vestirse de mayor por vez primera.

Lo visto sobre el césped no augura nada bueno para nuestra selección, la de todos, la de los españoles. Apenas dos lanzamientos de falta, uno de Xavi en la primera parte y otro de Villa en la segunda, se acercaron al sabor del gol, amén de una jugada ensayada en el minuto 79 en la que el disparo de Iniesta se topó con un defensa. Francia, sin hacer nada del otro mundo, con orden, criterio, y controlando el centro del campo a su antojo, tuvo más tiempo el balón y logró conjurar hasta ese momento uno tras otro todos los intentos de avance de España, que, la mayoría de las veces, se quedó en eso, en intentos, ya que las más de las veces la jugada moría sin ver el tercer pase.

VICTORIA, PERO SÓLO AL FINAL

Francia pudo haber hecho mucho daño de haberse jugado algo en el envite. Henry y Anelka siempre llevaron peligro. La pareja Albiol-Marchena, con el sempiterno Albelda por delante, no dio nunca excesiva sensación de fiabilidad, y una de las fotos de la noche la protagonizó una vez más Iker Casillas al volar para salvar un envío de Anelka que se colaba, justo cuando el árbitro anulaba la jugada por fuera de juego.

Y el gol llegó, de rechace, no podía ser de otra forma, justo después de la jugada de Iniesta relatada hace dos párrafos. El córner que lo precedió fue botado en corto por Xavi para Iniesta, que evitó a Benzemá y su disparo lo sacó bajo palos Diarra. El balón se quedó muerto a los pies de Capdevila, que remachó sin oposición en el área pequeña. Victoria pírrica que no convence a nadie.

El 1-0 es un árbol que no debe evitar ver el bosque. Lo visto en La Rosaleda sólo puede invitar al pesimismo. El partido no habría cambiado ni aunque Fernando Torres no se hubiera retirado del campo en el minuto 22 por un inoportuno pinchazo en el muslo. En vez de apostar por Villa Luis apostó por Güiza y salvo la lucha, poco más aportó el jerezano.

Lo que si habría devuelto la justicia al resultado final es si Henry, a puerta vacía, y en el minuto 90, no hubiera fallado el 1-1 de manera incompresible, con Casillas fuera de sitio, después de haber volado para conjurar el cabezazo de Benzemá que se estrelló en el larguero. El gafado Henry volvió a tener el empate un minuto después, pero esta vez Casillas si estaba en el sitio, y con el pie izquierdo le ganó el mano a mano al ariete del Barça, que lo tuvo por partida doble en sus botas pero no supo definir.

Sin ideas, ni en el terreno de juego ni en el banquillo, esta España está herida de muerte. Tras este choque la única salida que queda es la del pesimismo, insisto, a pesar de la victoria, fea, sin chicha, sin buen juego, sin nada. Ni un atisbo, ni un detalle, ni una pared, ni una intención clara en fin, que si no juegas a nada, el resultado no puede ser bueno por mucho que diga el electrónico.

LA FICHA DEL PARTIDO:

1 - España: Casillas, Sergio Ramos (Angel m. 46 y Juanito por éste m. 75), Albiol, Marchena (Pablo m. 46), Capdevila; Albelda (Xabi Alonso m. 62); Xavi, Iniesta, Cesc, Riera (Villa m. 46); Torres (Guiza m. 23).

0 - Francia: Coupet; Sagnol, Thuram (Escudé m. 46), Gallas, Abidal; L. Diarra, Toulalan, Vieira (Ben Arfa m.80), Malouda; Anelka (Benzema m. 59) y Henry.

Gol: 1-0: m. 79, Capdevila.

Árbitro: Tony Asumaa (Finlandia). Enseñó tarjeta amarilla a Vieira, Guiza y Angel.

Incidencias: Partido amistoso internacional disputado en el estadio de La Rosaleda en Málaga, que registró un lleno absoluto (38.000 espectadores). La selección española estrenó camiseta de color amarillo y calzón blanco y Francia vistió elástica roja y pantalón azul.

Óscar González Soria - ogonzalez@eurosport.com / Eurosport