Eurosport - mar 06 nov 20:26:00 2007
Fernando Alonso tiene que tomar en estos días una de las decisiones más difíciles de su vida. Su futuro inmediato, y no tan imediato, depende del color del cristal con el que decida mirar, al menos, la próxima temporada. Las escuderías han montado su peculiar mercado persa y la decisión está cerca.
Un día es Renault, al siguiente Ferrari, de repente toma posiciones Red Bull, Toyota pone razones de peso sobre la mesa, Honda apura la frenada, BMW se pone a rebufo y adelanta en la recta... el bazar en el que se ha convertido el circo de la F1 solo tiene una mercancía, eso sí, la más preciada y ansiada por todos... y no es otro que Fernando Alonso, el "meteorito asturiano".
Una vez confirmado lo que parecía a priori más difícil, la salida pactada de McLaren Mercedes, la precipitación y las prisas serán las peores compañeras del ovetense en la toma de la importante decisión. Y todos aprietan: los días 13 y 14 de noviembre hay programados en Montmeló los primeros entrenamientos oficiales de la temporada 2008 y todos, y digo todos, desearían contar con el mejor "desarrollador" de coches del mundo, capaz de convertir un coche que no había ganado una sola carrera en 2006 -léase McLaren- en un candidato que ha pujado hasta el último segundo por el título.
Pero es que no hay que hablar solo de escuderías, no sólo ellas tienen cabida en este mercadillo de lujo, un todo a cien... millones de euros... o casi. Las grandes empresas ven en Fernando Alonso una oportunidad de patrocinio brutal. A lo rey Midas, el español convierte en ingresos toda publicidad que lleva su cara o su nombre, y empresas como MoviStar, BBVA, Red Bull o incluso el magnate de las telecomunicaciones mexicano Carlos Slim, el que dicen es el hombre más rico del mundo, incluido Bill Gates, se ha propuesto patrocinar la nueva aventura de Fernando.
Dejando McLaren, obviamente a un lado, además de las poco competitivas Super Aguri, Spyker (Force India), Toro Rosso y Honda, ésta última muy a su pesar, las seis escuderías restantes podrían contar con el asturiano. La salvedad se llama Ferrari. Tienen al campeón del mundo, al que por supuesto no van a quitar su asiento... y... ¿cómo levantar del mismo a un hombre, Felipe Massa, que sacrificó la victoria en su país, ante su gente, para que su compañero de equipo fuese el campeón del mundo? Misión imposible.
Hecha la salvedad del cavallino, quedan cinco: Renault, Toyota, Red Bull, BMW y Williams. Apostando por uno de estos cinco caballos ganaríamos seguro.
RENAULT
Puede ser la que más opciones tiene. Su pasado común, la dirección de Flavio Briatore, y la garantía de ser tratado como se merece, son las claves de la apuesta de la escudería del rombo. Alonso sabe que será tratado como el hijo pródigo que vuelve a casa y se volcarán con él. Sólo dos inconvenientes... de tamaña importancia. El primero de ellos es la cantidad de potencial que ha perdido la marca gala en una temporada. Los Bridgestone han supuesto un lastre que ni Fisichella ni Kovalainen han sabido llevar. El italiano, más experto, ha sido incapaz de sacar partido a sus miles de kilómetros en la F1. Ahora mismo son cuartos en el ránking, pero con mucho terreno perdido con respecto a McLaren y Ferrari... complicado de enjugar en un invierno. El segundo, y no menos importante... el dinero. Se rumorea que varias empresas podrían "patrocinar" el regreso de Fernando, con lo que tal problema sería solventable... aunque la duración del contrato, Renault quiere tres años, Alonso poder irse cuando quiera, es una tercera piedra en el camino de importancia nada desdeñable.
BMW
Fueron los primeros en posicionarse en la lista de salida, aunque parece que han perdido fuelle. Han confirmado a Kubica y a Heidfeld para 2008, pero si por un casual Alonso se empecina en ir a la marca alemana le harán sitio sí o sí. Mario Thiessen y los suyos no se dejan oír desde hace semanas y eso mosquea. No conviene tacharlo de la quiniela. Son los terceros de la clase y eso es un punto muy a su favor.
TOYOTA
Es un pozo sin fondo, un agujero negro donde van a parar millones y millones de euros. La mala organización y los diseños fallidos son marca de la casa. Tienen la pasta y el potencial, pero están muuuuuuuuuuy lejos. Sólo rodeándose de una cantidad apreciable de nuevos ingenieros y acertando en el diseño del nuevo coche se podría hacer algo... amén de acelerando los procesos de toma de decisiones, algo absolutamente desesperante cuando se habla de los japoneses. Además, tener a Trulli como compañero facilitaría mucho las cosas.
RED BULL
Es la opción que más suena y la que ha tomado fuerza en los últimos días. Se especula con la llegada de Ross Brawn, ex ingeniero jefe de Ferrari, que junto con Alonso harían una dupla temible. Hay dinero de sobra, gracias a la bebida energética austriaca y Mark Webber, representado también por Briatore, sería un escudero ejemplar, además de llevarse de maravilla con el español. Sin embargo parece que todo es mera especulación. El hecho de llevar motor Renault, no ser ellos mismos los fabricantes, es otro aspecto negativo. A pesar de todos los rumores, sería sorprendente.
WILLIAMS
Personalmente, no sé si por la simpatía que despierta sir Frank, o simplemente por lo que ha sido esta escudería en las dos últimas décadas, es una opción de la que apenas se ha hablado y que no sería descabellada. Viendo de lo que ha sido capaz Nico Rosberg este año, uniendo a ello las décimas de mejora que lleva consigo el español, podría estar peleando por el podio desde el primer momento, y quien sabe si por ganar carreras en la segunda mitad de temporada. Junto a Nico formarían una dupla letal, lástima que, al igual que Red Bull, dependan de la motorización de otra compañía, en este caso, Toyota.
En definitiva
La pelota está en el tejado de Fernando Alonso. Su representante, Luis García Abad, no da abasto en estos días para reunirse con unos y otros. Sin duda que está poniendo su estómago a prueba de bombas, entre comidas y cenas con patrocinadores, ingenieros, escuderías y demás. Pero seguramente, en menos de una semana, el mercado cerrará sus puertas. La mercancía estará vendida y la marea azul cambiará de color... ¿o no?
Óscar González Soria - ogonzalez@eurosport.com / Eurosport