Eurosport - vie 07 sep 16:31:00 2007
Novak Djokovic, asentado como tercer jugador del mundo, es el último obstáculo para que la carrera de David Ferrer tome un impulso definitivo con su presencia en la final de un Grand Slam, el US Open.
Acostumbrado a sortear temporada tras temporada en el circuito ATP a la sombra del "fenómeno Rafael Nadal", de la regularidad de Tommy Robredo, de la madurez y la leyenda de Carlos Moyá o el palmarés de Juan Carlos Ferrero, el tenista alicantino ha encontrado su propio espacio en la edición 2007 del 'Grande' neoyorquino.
Y es que, pese a que hace tiempo que el nombre de David Ferrer ocupa espacio en las crónicas deportivas de los principales torneos, pese a que llegó a ser 'top ten' en el circuito ATP, no será hasta que concluya el US Open que Ferrer sea tomado como la referencia de la 'Armada': La lucha en la pista del de Jávea le han hecho alcanzar esta repercusión y, como mínimo, el premio será un importante impulso en el ránking del circuito.
El tesón de este alicantino de 25 años ha retumbado después de haber alcanzado la primera semifinal de su carrera en un Grand Slam. Con solvencia, ha superado a jugadores como el alemán Florian Mayer, el francés Florent Serra o, más recientemente, a Rafael Nadal y Juan Ignacio Chela. Aunque su salto definitivo lo dio antes, frente al también argentino David Nalbandián, a quien ganó en cinco sets a pesar de estar a un punto de perder el partido.
EL RIVAL A BATIR, UN 'JOVENCITO SIMPÁTICO' QUE SE HA GANADO UN PUESTO ENTRE LOS GRANDES
En el camino hacia la final espera Djokovic, uno de los jugadores más en forma del circuito. Llamado a heredar dentro de no mucho el esplendor que distingue al suizo Roger Federer o al español Rafael Nadal, el serbio es un verdadero handicap para Ferrer. No obstante, el tenista español se muestra optimista: "Cuando estás con confianza todo te sale bien. Llevo un año bueno, muy regular en todo tipo de superficies y eso te da más motivación", apuntaba Ferrer en respuesta al favoritismo de Djokovic.
Djokovic, verdugo de Carlos moyà la passada madrugada, impide una semifinal española y la consecuente garantía de que habría uno en la final. Algo que no sucede desde el 2003, cuando Juan Carlos Ferrero perdió con Andy Roddick. Antes, en la Era Open, lo consiguieron Manolo Orantes, que logró el título. Y Carlos Moyá, que perdió contra Mark Phillipoussis en 1998. Nueve años después, el serbio ha impedido que el balear vuelva a luchar por el título. "Ante Ferrer soy el favorito. Tengo que reconocerlo. Así lo dicen las estadísticas. Sin embargo, el partido está abierto", dijo el número tres del mundo, que además de a Moyá, ha superado a los argentinos Juan Mónaco y Juan Martín del Potro y al holandés Robin Haase.
EN LA OTRA "SEMI", EL ROBOT RUSO HACE FRENTE AL NÚMERO 1
Nikolay Davydenko no suele faltar a las grandes citas, a los momentos clave de los grandes torneos y no ha pasado por alto las semifinales del US Open, donde volverá a toparse con Roger Federer, el tenista intratable que ha impedido al ruso una repercusión mayor.
De origen ucraniano, Davydenko no ha ganado ninguno de los nueve enfrentamientos que ha mantenido con el helvético. Los más recientes a orillas de la disputa de un título... El ruso, del que se ha hablado más en Nueva York de las acusaciones por sus presuntas participaciones en apuestas ilegales, no ha podido compensar con un triunfo sonoro su permanente estancia en la parte noble del ránking. Es el cuarto tenista del mundo. Hasta hace muy poco el tercero y acumula diez títulos en su historial, aunque este año aún lo tiene por estrenar.
Es el único de los semifinalistas que no ha perdido, en su trayecto, set alguno. Superó con solvencia y autoridad los choque contra el estadounidense Jesse Levine, con el alemán Nikolas Kiefer, con el español Nicolás Almagro, con el veterano coreano Hyung Taek Lee y con el alemán Tommy Haas en semifinales. Todos los ventiló por la vía rápida.
Vuelve a toparse con Roger Federer, el número uno del mundo, que afronta la conquista de un nuevo Grand Slam, el duodécimo y su cuarta corona en Estados Unidos. La consecución de récords es la ambición de un tenista que lo ha ganado todo, a excepción de Roland Garros. El helvético ha superado con aplomo sus compromisos y ha salido sobradamente airoso de los contratiempos que se ha encontrado en Nueva York. El español Feliciano López y el joven estadounidense Johan Isner han sido los únicos capaces de arrebatarle un set. Andy Roddick estuvo cerca. Pero cayó en tres mangas igual que antes lo hizo el norteamericano Scoville Jennings, una raqueta procedente de la ronda previa.
Pero ni las bondades del cuadro ni la falta de motivación para solventar los duelos previos alientan al ruso, que nunca ha inquietado al helvético. La última vez que le arrebató un parcial fue en el Abierto de Australia del pasado año. En las dos últimas ocasiones, en el escenario de ahora y en Roland Garros, Federer no perdonó ningún set.
J.Pas. / Agencias / Eurosport