LONDRES (Reuters) - El entrenador del Atlético de Madrid, Javier Aguirre, admitió que sintió vergüenza por el modo en que sus jugadores perdieron la cabeza durante la victoria de Liga por 1-0 del domingo frente al Getafe.
Ambos equipos terminaron el encuentro con nueve hombres después que el árbitro Carlos Clos Gómez mostrase 15 tarjetas amarillas, además de expulsar del banquillo a dos colaboradores de Aguirre.
"A partir del penalti (sobre el delantero Sergio Agüero) que se pitó y que luego se dio marcha atrás (...) y me incluyo, entramos en una dinámica de locura. Mucha discusión y mucha bronca. Nos olvidamos de lo esencial, jugar bien", comentó el ex técnico de la selección mexicana.
"Cuando lo vi en la pantalla me avergoncé", concluyó.*.


