Gijón, 7 dic (EFE).- El central Iván Hernández se ha convertido, tras el entrenamiento de hoy, en la principal duda del entrenador del Sporting, Manolo Preciado, para jugar el próximo domingo ante el Tenerife.
El futbolista padece molestias en el muslo derecho que le han impedido entrenarse esta mañana y que prácticamente le dejan fuera del equipo, ya que el jugador no se mostró muy optimista al respecto.
Por contra, el delantero David Barral, que ayer no participó en el partidillo de entrenamiento debido a molestias en el tobillo lesionado, que ya le impidió jugar en el campo del Granada 74, se ha ejercitado con normalidad con el resto de sus compañeros y parece que sí podrá jugar ante el conjunto canario.
La posible baja de Iván Hernández mantendrá a Jorge en el equipo inicial formando pareja en esta ocasión con Gerard, que vuelve al equipo tras cumplir un partido de sanción por acumulación de tarjetas al igual que el extremo Diego Castro, si bien éste lo más probable es que cambie su posición en el campo para pasar a jugar de media punta en lugar del lesionado Kike Mateo.
Mateo estará de baja hasta enero, ya que la rotura fibrilar que padece le mantendrá de baja un mínimo de dos semanas, lo que supone una sensible baja en el ataque rojiblanco, ya que es el segundo máximo goleador del equipo y un hombre que abre muchos huecos para el resto de sus compañeros.
Preciado ha reconocido hoy que vista la situación del equipo con cuatro puntos de ventaja sobre el siguiente clasificado no va a forzar la recuperación de jugadores que considera que tienen que estar a pleno rendimiento en el último tramo de la liga.
El Sporting recibe al Tenerife en un horario que no le es nada propicio, 12 horas del domingo, y en el que ha perdido las dos ocasiones precedentes en las que jugó esta temporada y además el rival es de los que se le suele atragantar especialmente en El Molinón.
Por otra parte, el Sporting y el Salamanca, el siguiente rival tras los canarios, han alcanzado un acuerdo por el cual el club salmantino enviará alrededor de 4.000 entradas para que sean puestas a la venta en Gijón y facilitar así la adquisición a los aficionados rojiblancos que se desplazarán de manera masiva a la capital castellana la próxima semana.



