MELBOURNE (Reuters) - Rafael Nada, el tenista número dos del mundo, abre la competición del Abierto de Australia el lunes frente al serbio Viktor Troicki en la pista central del estadio Rod Laver.
El número uno del mundo y principal rival del tenista manocorense, Roger Federer, se recuperó de su malestar provocado por un virus estomacal y está 100 por ciento listo para defender su título en el primer Gran Slam de la temporada, que reparte 24,3 millones de euros en premios.
El tenista suizo, que buscará en el Melbourne Park su decimotercera conquista de Grand Slam, apenas un escalón por debajo del récord de títulos del estadounidense Pete Sampras, llega al certamen sin haber jugado un solo partido oficial en dos meses.
De todos modos, un sereno y confiado Federer descartó de plano que vaya a comenzar el Abierto sin una preparación ideal y aseguró que tiene muchas ganas de empezar a jugar.
"Sí, considero que estoy al 100 por ciento", expresó el domingo el suizo en declaraciones a periodistas.
"Estuve jugando sets en los últimos días, lo que fue muy importante para mí. Para ser honesto, estoy contento con mi estado de forma. Muy complacido. Físicamente estoy muy bien ahora, también. No más complicaciones", agregó.
Un virus estomacal generó que Federer tuviera que cambiar sus planes anteriores al certamen. El suizo debió faltar al torneo de exhibición de Kooyong para descansar, reponerse y empezar luego a practicar de forma suave.
A muchos, el hecho de afrontar un Grand Slam sin ritmo de competencia tras una inactividad de un par de meses los llenaría de temor. No a Federer.
"Estoy muy acostumbrado a esto, a no jugar durante cuatro semanas o seis semanas y luego llegar y jugar un gran torneo, por lo que no es un gran cambio para mí", remarcó.
NUEVA SUPERFICIE
Federer consideró que las nuevas canchas de "Plexicushion" parecen adecuarse a su juego, aunque criticó a los organizadores del torneo por el cambio.
"Creo que la superficie es un poco lenta, en mi opinión", señaló. "Ya todo se está haciendo más lento. Todos ya se están quejando de que jugamos demasiado desde la base", añadió.
"Pienso que no es bueno cambiar las superficies de los Grand Slams, porque ¿qué (ocurriría) si (el Abierto de) Francia cambia de repente por canchas duras?", manifestó.
El suizo dijo que entonces "ya no es el mismo torneo" el de Australia.
"Cambiaron la superficie tantas veces aquí en los últimos años. Mejor que mantengan ésta durante los próximos 50 años", subrayó.
Federer, quien comienza su campaña frente al argentino Diego Hartfield, disputó hasta ahora 10 finales de Grand Slam consecutivas y dijo que a priori su principal rival del certamen es Rafa Nadal, "¿quién si no?", dijo sonriendo.


