MADRID (Reuters) - El Athletic de Bilbao ha exigido que se tomen medidas drásticas después de que su portero Armando fuera golpeado en la cara por una botella lanzada desde las gradas, lo que provocó la suspensión de su partido de Liga en el estadio del Real Betis.
Los bilbaínos ganaban el partido del sábado por 2-1, y acababan de salir de la zona de penalti cuando un aficionado lanzó desde atrás una pequeña botella de plástico llena de líquido, que golpeó a Armando cuando se dirigía a coger el balón para sacar.
El portero salió del campo en una camilla y tuvo que recibir puntos en un corte bajo el ojo derecho, mientras el árbitro Carlos Clos detenía el partido a falta de 18 minutos.
"Árbitros, asistentes, entrenadores y ahora un jugador. ¿Cuánto tiempo vamos a pasar permitiendo que ocurran este tipo de cosas?", se preguntaba el Bilbao en su página web (www.athletic-club.net).
"No está bien que tengamos que dejarle a la suerte si nuestro portero pierde la vista o no. No podemos poner a los deportistas en peligro, discutiendo si va a haber una sanción de dos o de 120 partidos. Lo que duelen son los puntos".
"La Liga no puede contenerse. Es el momento de tomar decisiones serias".
Después del partido en el estadio Manuel Ruiz de Lopera, el entrenador del Bilbao, Joaquín Caparrós, dijo a los periodistas: "Esto ha sido una salvajada. Hay que acabar con esto. Hay un precedente con Dinamarca".
SANCIÓN DANESA
Caparrós se refería al partido de clasificación para la Eurocopa 2008 entre Dinamarca y Suecia celebrado en Copenhague el pasado junio, que fue suspendido en el minuto 89 con el marcador empatado 3-3, cuando un aficionado saltó al campo para enfrentarse al árbitro.
La UEFA le otorgó después una victoria 3-0 a Suecia, multó a Dinamarca con 50.000 francos suizos (32.000 euros) y le ordenó jugar sus siguientes dos partidos de clasificación en casa al menos a 140 kilómetros de la capital.
El Betis condenó el incidente en su página web (www.realbetisbalompie.es).
"El agresor ha sido inmediatamente detenido por la seguridad privada del estadio, manifestando desde este momento que se le prohibirá el acceso al recinto deportivo en futuros eventos", indicó el club.
No es la primera vez que ocurre un incidente semejante en el Manuel Ruiz de Lopera.
La temporada pasada, el entrenador del Sevilla Juande Ramos, ahora en el Tottenham Hotspur, fue noqueado tras recibir otro botellazo lanzado desde las gradas durante un partido de cuartos de final de la Copa del Rey.
Ese partido se suspendió y los 33 minutos restantes se jugaron a puerta cerrada en el estadio del Getafe, mientras el Betis cumplía una sanción de tres partidos sin jugar en su estadio.
En diciembre, el portero del Real Madrid Iker Casillas fue golpeado por un objeto lanzado por el público durante un partido de Liga en el estadio San Mamés de Bilbao. El Athletic de Bilbao fue multado con 600 euros.
/Por Mark Elkington/


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