BARCELONA (Reuters) - El Barcelona se enfrenta el miércoles al doble reto de intentar hacerse con un hueco en las semifinales de la Champions League y volver a ganarse a sus descontentos aficionados, cuando reciba al equipo alemán Schalke 04 en el Nou Camp.
Los indignados aficionados expresaron su enfado el domingo después de un empate 0-0 en casa frente al Getafe, que les dejó a siete puntos del Real Madrid en la carrera por el título de Liga, y la presión se acumula para que reanimen la temporada con algo especial en Europa.
"Por su puesto que nos ha afectado, dijo el martes el delantero Carles Puyol cuando le preguntaron por la reacción de los aficionados en su último partido en casa.
"Nos gustaría que el ambiente fuese mejor, pero siempre he dicho que los responsables de que haya buen o mal ambiente somos nosotros, quienes podemos cambiarlo ganando el partido de mañana", comentó en una rueda de prensa.
"Respetamos al cien por cien a la gente, que ha demostrado que no está contenta. Entendemos que la gente no sea optimista, pero está nuestras manos cambiar esto. Si damos una buena imagen y hacemos un buen partido, la gente estará ilusionada. Es un partido importantísimo".
El Barcelona tiene ventaja en la jornada después del 1-0 del partido de ida, pero Puyol recordó que el juego agresivo de los alemanes en la segunda mitad y los recientes deslices del Barça en la Liga hacen que no deban dar nada por seguro.
"Tenemos que hacer un partido muy serio, tener la pelota y estar alejados de nuestra portería", afirmó. "Son peligrosos en los centros y por su juego físico. Y ni mucho menos tenemos que pensar que la eliminatoria está ganada".
Como Puyol, el entrenador Rijkaard admitió que el equipo está bajo presión extra para ofrecer un juego convincente contra los alemanes.
"Está claro que no todos los aficionados están contentos, pero tenemos que luchar y estar unidos para conseguir cosas importantes", dijo.
"Este miércoles es un día importante para nosotros y para el club".
"He hablado con el presidente (Joan Laporta), que ha bajado al vestuario para hablar con los jugadores. Me gusta la idea, porque es un incentivo más para que cumplan con el trabajo".
Rijkaard dijo que el equipo esperaba un encuentro duro frente al equipo de la Bundesliga.
"Tenemos que prepararnos para un Schalke que buscará la confrontación, el juego directo y estar más en campo nuestro", dijo. "Intentaremos en lo posible hacer nuestro juego, a nuestra manera".
El Barça no contará con el delantero argentino Lionel Messi, el ex Jugador del Mundo del Año Ronaldinho ni con el centrocampista portugués Deco.
/Por Simon Baskett/


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