MADRID (Reuters) - Un Barcelona marchito debe recuperar el tipo de juego que le llevó a ser el rey de Europa hace dos años si hoy pretende doblegar al Manchester United en las semifinales de la Liga de Campeones.
Una vez considerados los principales exponentes del juego bonito en el fútbol de clubes, el Barça es una mera sombra del equipo que se llevó la competición arrasando en 2006 y ahora es el Manchester el conjunto cuyo juego está considerado el más atractivo y emocionante del continente.
Los de Frank Rijkaard dieron adiós a sus posibilidades de privar al Real Madrid del título de Liga el sábado, tras empatar 0-0 en casa en el derbi con el Espanyol.
Los azulgrana han ganado sólo uno de sus últimos ocho partidos de Liga y estuvieron deslucidos en los partidos que ganaron al Schalke 04 en los cuartos de final de la Champions.
Sus esperanzas residen en gran medida en Lionel Messi, que vuelve a estar disponible tras una lesión muscular. El argentino de 20 años se perdió la final de la Liga de Campeones de 2006 por otra lesión.
Pero no podrán contar con el ex talismán Ronaldinho que tiene una lesión en la pierna y parece estar a punto de salir del club tras un preocupante descenso de su rendimiento.
Thierry Henry es duda tras perderse el encuentro con el Espanyol por gripe y Rijkard probablemente opte por el joven Bojan Krkic junto con Messi y Samuel Eto'o en la delantera.
El capitán Carles Puyol tampoco jugará por una suspensión, mientras que Rafael Márquez y Gabriel Milito parecen la posible pareja en el centro de la defensa.
Eto'o, que ha amenazado con abandonar el club si no vuelven a los días de victorias, dijo que el estatus del United de favorito será un incentivo extra.
"Para mí es una gran motivación que los consideren favoritos, me anima más para derrotarles", declaró.
REGRESO DEL MANCHESTER
Para el Manchester el partido en el Nou Camp marcará el regreso al estadio de su famosa victoria 2-1 sobre el Bayern de Múnich en la final de la Liga de Campeones de 1999.
Esa victoria se produjo cuando Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjaer marcaron en el tiempo añadido para asegurar el triple éxito en la Liga Premier, Copa FA y Champions.
No obstante, Alex Ferguson tiene algunas dudas por lesiones, sobre todo respecto a Owen Hargreaves y Anderson.
El portero Edwin van der Sar descansó en el partido del Blackburn, mientras que el delantero Wayne Rooney se lesionó en Ewood Park pero debería estar en forma para jugar el miércoles.
El partido podría ser un momento especial para Paul Scholes y Gary Neville, que podrían celebrar su partido número 100 en Liga de Campeones si juegan.
Scholes, Neville y Ryan Giggs son los únicos supervivientes de la plantilla del triplete de 1999, aunque Scholes estuvo suspendido en la final ante el Bayern.
/Por Simon Baskett/


ver foto
