LONDRES (Reuters) - Varios empleados del Chelsea y jugadores del Manchester United se vieron envueltos en un insólito altercado en el campo de un casi desierto estadio de Stamford Bridge, después del partido de Premier League que enfrentó el sábado a ambos equipos, y que ganaron los locales.
Ninguno de los jugadores del United que fueron titulares en el partido participó en el incidente, que se inició con una discusión entre los jugadores Patrice Evra, Gary Neville, Paul Scholes, Gerard Pique, Park Ji-sung y John O'Shea, que estaban haciendo ejercicio, y el personal que realizaba tareas de mantenimiento del campo.
El personal de seguridad del estadio actuó con rapidez para separar a los involucrados y la situación se calmó, aunque luego se produjeron nuevas discusiones, ésta vez sin golpes.
El incidente, que duró menos de 30 segundos pero incluyó una buena cantidad de gritos y gestos, ocurrió unos pocos minutos después del encuentro que el Chelsea le ganó al United por 2-1 y que pone a los dos equipos empatados en la cima de la tabla de posiciones.
"Examinaremos el material del circuito cerrado de televisión sobre el incidente y tomaremos las acciones pertinentes", dijo a los periodistas un portavoz del Chelsea.
Por otro lado, después del partido, el defensa del United Rio Ferdinand comentó a los periodistas que se había disculpado con una guardia de seguridad por darle una patada sin querer tras el penalti de último momento que anotó el alemán Michael Ballack para darles la victoria a los "Blues".
Ferdinand le dio una patada a la pared al salir del campo, pero también le dio a la mujer.
"Desafortunadamente, una señora estaba allí de pie y accidentalmente la rocé con mi pie. Me deshice en disculpas y volví para estar seguro de que estuviera bien", dijo.
"Ya he arreglado que le envíen un ramo de flores", añadió. "Debo reconocer que se rió y fue muy comprensiva. Dijo que no le había hecho daño".
/Por Mike Collett/.*.



