MONTECARLO (Reuters) - Rafael Nadal se convirtió el domingo en el primer tenista de la historia del Open en ganar cuatro veces consecutivas el torneo Masters de Montecarlo, cuando derrotó al número uno del mundo, Roger Federer, en la final.
El manacorí, segundo cabeza de serie del torneo, ha ganado sus últimos 22 partidos en el principado, y ya ha demostrado por qué es el favorito para llevarse el Roland Garrós del mes que viene por cuarto año consecutivo.
Antes de Nadal, sólo el neozelandés Anthony Wilding había ganado cuatro títulos seguidos en Mónaco, en 1914.
El tenista de 21 años mejoró su récord personal contra Federer a 9-6, o a 7-1 sobre tierra batida, y se mantiene invicto en la cancha de Montecarlo desde el partido de tercera ronda que perdió en 2003 ante el argentino Guillermo Coria.
Después de un intercambio de breaks al principio del partido, Federer le arrebató a Nadal su servicio en el séptimo juego, sólo para que el español volviera a recuperarlo con un gran golpe cruzado.
El manacorí puso todas sus energías en el duodécimo juego, y se hizo con el set al rescatar una volea de Federer.
El suizo, ganador de 12 torneos del Gran Slam, no fue eficaz en el segundo servicio y pareció demasiado tímido como para darle problemas a Nadal.
Pero en el segundo set sacó toda la artillería, atacando la red y arreglándoselas para mantener el servicio tras un break en el primer juego.
El suizo fue más contundente con otro break en el tercer juego, y hacia el final del cuarto sólo había dejado que su oponente se anotara cuatro puntos.
Sin embargo, Nadal no cejó en su empeño y ganó los cinco juegos siguientes al tiempo que el nivel de juego de Federer caía en picado.
"Es muy extraño", dijo Nadal tras el partido. "En el segundo set ha empezado bien, yo me he tirado un pelín para atrás, me he puesto cuatro juegos atrás, ha cometido algunos errores y esto me ha ayudado. He intentado ganar un poco de pista, jugar un pelín más delante, porque veía que me iba comiendo cada vez más pista", explicó Nadal después del partido.
El suizo aún logró salvar algo de orgullo al ponerse 5-5. Pero Nadal, sin soltar la presa, selló el partido tras una hora y 43 minutos cuando Federer mandó un revés demasiado largo, su error no forzado número 44 del partido.
"Está claro que sin eso es imposible remontar un 4-0 a Federer", reconoció luego el ganador.
/Por Julien Pretot/


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