MANCHESTER, Inglaterra (Reuters) - El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, dijo el martes que no tiene planes de dejar su puesto, después de la eliminación de su equipo de las semifinales de la Liga de Campeones tras una derrota por 1-0 ante el Manchester United en Old Trafford.
"Irme no está en mi cabeza. No tengo intención de hacer eso", aseguró Rijkaard a los periodistas después del partido.
"El club y el equipo necesitan ayuda y respeto. Es un momento en el que necesitamos empujar todos hacia adelante y mantenernos unidos", añadió.
La eliminación de la competición europea es una nueva frustración en esta temporada, en la que el Barça no ha ganado ningún título. Además, el equipo ha ganado tan sólo uno de sus últimos nueve encuentros de Liga.
"El Barcelona es un club enorme con gente capaz de tomar decisiones al final de la temporada si es que son necesarias. Ese será el momento de sacar conclusiones", afirmó el técnico holandés.
"Concluir con que esto es un fracaso... Es demasiado fácil atacar a todo el mundo, pero no es el momento", continuó.
El Barcelona pagó el precio de no marcar en el partido de ida en el Camp Nou cuando el gol de Paul Scholes le negó un hueco en la final de Liga de Campeones, que se disputará el 21 de mayo en Moscú y enfrentará al United y al vencedor de la semifinal entre el Chelsea y el Liverpool.
"Hemos jugado un gran partido y sólo ha faltado el gol", comentó Rijkaard. "Fue un partido parejo. Creo fuimos mejores, pero las reglas marcan que el equipo que marca un gol es el que avanza", añadió.
"Es difícil asumir esta derrota, pero podemos irnos de Old Trafford con la cabeza bien alta. Los futbolistas tienen que mostrar carácter y coraje, y acabar la temporada lo mejor que se pueda", concluyó.
/Por Pete Oliver/.*.


ver foto
