VIENA (Reuters) - Aunque "ha ganado el fútbol" es uno de los clichés más desgastados de este deporte, el lema sí se cumplió el domingo en la final de la Eurocopa que ganó la selección española.
Los expertos podrán reflexionar en el futuro y decir sencillamente que el mejor equipo ganó la que ha sido una de las competiciones de fútbol más entretenidas y estéticamente atractivas de los últimos años.
Lo que hizo tan satisfactoria la victoria 1-0 de España sobre la superpoderosa selección alemana fue la forma en la que se logró.
Un equipo de jugadores de mucho talento jugó al fútbol como se supone que debe jugarse, con el balón en los pies, y recurrió a su amplio repertorio de habilidades para superar a varios rivales de valía hasta hacerse con el trofeo más importante del fútbol europeo.
España le hizo otro servicio al fútbol al librarse por fin de la etiqueta de eterna decepción que la perseguía desde que ganó su último torneo, el Campeonato Europeo de 1964.
"Al fin se ha hecho justicia y ha ganado la Eurocopa el mejor, ha ganado el que mejor fútbol ha hecho", dijo el delantero Fernando Torres, que decidió el partido con un soberbio gol que combinaba la astucia y el ritmo que han caracterizado el juego español en este torneo.
El entrenador argentino César Menotti, ganador de un mundial, dijo una vez que España nunca ganaría nada a nivel internacional hasta que decidieran si quería ser "el toro o el torero".
Los resultados de otras selecciones anteriores se vieron atrapados entre los dos papeles, pero la plantilla dirigida por Luis Aragonés ha optado firmemente por el segundo.
Y es que ver a "la roja" tirar de valor y habilidad para provocar y atormentar a una sucesión de oponentes con un intimidante estado de forma les habría dado a los aficionados al toreo tanto placer como en la plaza.
Con Xavi marcando el ritmo, sus compañeros centrocampistas Andrés Iniesta, David Silva y Cesc Fàbregas deshicieron la defensa de sus oponentes, mientras los delanteros Torres y David Villa asestaban el golpe de gracia con un estilo consumado.
SIN COMPLEJOS
Evidentemente, el joven equipo de Aragonés no ha seguido con la reputación española de acobardarse en los grandes torneos.
Una de las razones es que este equipo está lleno de jugadores sin experiencia ni complejos sobre supuestas decepciones.
Torres, por ejemplo, está acostumbrado a vencer a los supuestos gigantes del fútbol europeo en las categorías juveniles, marcando los goles de la victoria en las finales europeas sub-16 y sub-19, en las que participó, contra Francia en 2001 y frente a Alemania en 2002.
Y a su vez Xavi, el defensa Carlos Marchena y el capitán Iker Casillas estaban en el equipo que ganó el Mundial juvenil de Nigeria en 1999.
Además, todos los miembros del once titular que salió contra Alemania juegan habitualmente en la Liga de Campeones.
Otra cosa que marcó la diferencia fue Luis Aragonés. El ex jugador del Atlético de Madrid, de 69 años, les dio a los jóvenes su cabeza, mostró fe en sus jugadores, les dejó jugar la clase de fútbol que querían y empleó toda la experiencia de medio siglo de fútbol para crear un espíritu de equipo y una mentalidad ganadora que fue más que un igual frente a equipos como Italia y Alemania.
"Mucha gente ha visto a esta España como un modelo de cómo debería jugarse al fútbol", dijo Aragonés después del partido, el último antes de que deje el puesto.
"Es un día feliz para España porque hemos ganado la Eurocopa de forma brillante", concluyó.
Pocos aficionados al fútbol querrían -o podrían- discutírselo.
/Por Simon Baskett/


ver foto

Por favor regístrate para dejar un comentario
Aún no eres usuario de Yahoo! Regístrate gratis para obtener una cuenta