Palma, 9 abr (EFE).- El defensa del Mallorca Héctor Berenguel admitió hoy que, tanto él como sus compañeros estaban "enfadados", al finalizar la primera parte ante el Real Madrid en el Ono Estadi después de que al equipo le anulasen un gol y tampoco le señalasen un penalti, pero insistió en que "hablar de los árbitros no conduce a nada".
El técnico del Mallorca, Gregorio Manzano, relató en su 'blog' el desánimo que cundía en sus jugadores en el vestuario, durante el descanso, por las decisiones del colegiado Daudén Ibañez en el partido ante el Madrid.
"No vamos a ganar nada hablando de los árbitros. La realidad es que tenemos 41 puntos y hay que sumar un par más para llegar a la salvación", afirmó el ex jugador del Deportivo de la Coruña en la rueda de prensa que ofreció hoy.
La plantilla del Mallorca reanudó hoy los entrenamientos con vistas al partido del domingo ante el Sevilla en el Ono Estadi y, según Héctor, "los ánimos están más calmados, el partido ante el Madrid se ha olvidado y hay que pensar en lo que viene".
El defensa añadió que el objetivo del Mallorca, hoy por hoy, es la permanencia, y con respecto a la clasificación para disputar la Copa de la UEFA la próxima temporada, dijo que "la ilusión está, pero es difícil y cuando llegue junio veremos como hemos hecho las cosas".



