Eurosport - mié 09 may 22:32:41 2007
Portland San Antonio, que puede presumir de contar con los títulos más importantes en su historial - Liga de Campeones, Liga ASOBAL, Copa del Rey o Supercopa de Europa- parece empeñado en convertir en una pesadilla sus presencias en la Copa Asobal: pierde con Ciudad Real 29-27.
El Balonmano Ciudad Real sumó su cuarto título de la Copa ASOBAL en otras tantas finales consecutivas disputadas y lo hizo ante un Portland San Antonio que continúa con su particular calvario en esta competición donde ha desaprovechado la sexta ocasión en la que llegaba a la final.
El conjunto manchego suma su segundo éxito de la temporada, tras la Supercopa de Europa conquistada en Alemania y va camino de emular la época dorada del FC Barcelona cuando acaparaba la mayoría de títulos que disputaba.
Navarros y manchegos volverán a verse las caras tras el Mundial de selecciones que se disputará en tierras alemanas, al medirse en los cuartos de final de la Liga de Campeones y ambos son los actuales dominadores de la competición liguera, donde el Portland aventaja en dos puntos al Ciudad Real.
A pesar de que, con toda probabilidad, el conjunto dirigido, dentro y fuera de la pista por Talant Dujshevaev, tendrá asegurado un billete en la próxima máxima competición continental, ha querido asegurarse el premio que, por vez primera, se instituía en la Copa ASOBAL, tener garantizada la presencia en la próxima Liga de Campeones.
Por su parte, el Portland desaprovechó una inmejorable ocasión de endulzar un año especial para los navarros -celebran su 50 aniversario-, más si cabe después de que en la pasada campaña dejaran sus vitrinas en blanco.
Sin embargo, de nuevo chocaron contra el poderío de un rival que encontró sus mejores armas en la final, con un Arpad Sterbik determinante -como ya lo fuera en la segunda mitad ante el Barcelona-, un Alberto Entrerríos demoledor en sus lanzamientos y la genialidad de un incombustible Dujshebaev por el que no parecen pasar los años y que volvió a dar una nueva lección.
Desde el principio el equipo de "Zuppo" Equisoaín no se encontró a gusto, ni tampoco su defensa fue lo contundente que había sido en la semifinal ante el anfitrión Ademar de León y ello permitió las primeras escapadas de un rival que sacaba provecho de los contragolpes culminados por Davis.
El acierto en ambas porterías -Sterbik y Svensson- permitía que, tras un comienzo realizador por ambas partes, el marcador se detuviera y las diferencias se estrechasen, con las únicas ventajas para el Portland (9-8, minuto 19 y 11-10, minuto 26) para llegar al descanso con todo por decidir, 12-13 para el Ciudad Real.
Sin embargo, la forma en que afrontaron la segunda mitad ambos equipos fue bien diferente, porque mientras los de Dujshebaev ponían una marcha más de velocidad, el Portland acusaba el esfuerzo del día anterior y tan solo vivía de las genialidades de Balic.
Equisoaín probaba todas las variantes en ataque, con Ruesga pasando de nuevo a su posición natural de central-lateral, intentando suplir el poco acierto de Vuginec y Kjelling, aunque quizá se echaran en falta más minutos ofensivos para un Lozano que podía estar más fresco que sus compañeros.
Un parcial de 2-8 en los siete primeros minutos dejaba todo casi visto para sentencia con una distancia de siete goles que supo manejar a la perfección un Ciudad Real que contaba con un tridente mágico -Sterbik, Dujshebaev y Entrerríos- contra el que cabían pocos argumentos.
Ciudad Real vio el partido ganado en el último tramo y a punto estuvo de sufrir una desagradable sorpresa porque los navarros lo intentaron hasta el final, pero Kjelling y Jorgenssen, cuando tuvieron la opción de dejar la desventaja en la mínima expresión, se encontraron con el muro del mejor portero del torneo y ahí se esfumaron las posibilidades de soñar con el título.