The Masters - ¿Por qué no ganó Tiger?

Eurosport - jue 10 may 00:38:47 2007

The Masters - Por primera vez en muchos años el ganador del Masters no sale del partido estelar, a pesar de que en él jugaba Tiger Woods. El número uno del mundo no ha podido batir al campo de Augusta en ninguna de sus cuatro vueltas. La estrategia del último día ha resultado errónea. Y Tiger no ha sido Tiger.

GOLF The Masters 2007 Tiger Woods walking Day 4 - 1

Al acabar el tercer día de competición, todas las miradas apuntaban a un inconsistente Tiger Woods como único candidato a la victoria final. Woods no estaba realizando su mejor juego, pero ya se hablaba del "pobrecito" Appleby, su compañero de partido, como la más jugosa de todas las víctimas posibles: en un partido estelar la última jornada de un grande nadie puede con el Tigre.

Cuando falla la estrategia

Pero Tiger equivocó la estrategia o, mejor dicho, se la equivocaron: 54 hoyos de golf feo, ingrato para el espectador y para el golfista, eran demasiados para los rectores del Augusta National. Tiger salió mentalizado para jugar cada hoyo al par y esperar que los demás fallaran. Pero los &lsquogreenes' habían sido regados y las vueltas por debajo del 70 eran posibles. Cuando Tiger se dio cuenta, arriesgó, sacó dos golpes de número uno del mundo, pero dio caza a todo el mundo menos a uno: Zach Johnson.

Si la virtud del ganador fue la de conocer sus limitaciones, el defecto de Tiger fue no creer en su capacidad. Era como si al Tigre le hubieran cambiado su torneo, como si el Augusta National fuera otro campo y como si las cosas no marcharan por el camino que debían marchar. Así deambulaba Tiger por el campo, hasta el punto de que se vio obligado a romper un palo para sacar una bola que había quedado tras uno de los robustos árboles que complican el campo mucho más que hace 50 años.

Una bola al agua en el 15 fue su sentencia, no real pero sí mental: había 3 hoyos más para reaccionar, pero el 5 salvado pese a caer en el obstáculo no sirvió más que para alargar la agonía.

Víctimas de Augusta

El nombre del ganador es merecido, digno de un grande. Pero esta edición del Masters pasará a la historia como la más atípica de las islas en medio de un vasto océano. Nunca veremos un Masters igual. Todos hemos aprendido: Mickelson, +11, descartado desde el triple fiasco del hoyo 1. Singh, luchador, +8 (puesto decimotercero); Furyk, siempre fuera de combate, +8. Sólo Goosen (+3, empatado en la segunda posición con Tiger y el valiente Sabbatini) se creció en el fin de semana. Goosen estaba fuera del corte en la jornada del viernes (+8), pero el inglés Rose (otra vez será, juego tiene de sobra) falló aquel día cuando era líder dejando el corte más barato al acabar en -2.

A pesar de todo, la última jornada del Masters sí ha sido vistosa, espectacular, gratificante para jugadores y público. Olvidémonos pues del +18 de Chema Olazábal (nunca se sintió bien en este campo, como si a él también se lo hubieran cambiado) y Miguel Ángel Jiménez (llevaba una última vuelta maravillosa, pero se fue tres veces al agua en el fatídico hoyo 15). Olvidémonos de los tres primeros días. Quedémonos con un Tiger batido que regresará más fuerte y con el nombre de un chico que puede no haber dicho más que su primera palabra: Zach Johnson.

SMG