Eurosport - vie 09 may 12:19:00 2008
Pepe Laso, nuestro experto analista de la actualidad en el mundo del baloncesto, nos habla en esta ocasión de lo que ha sido la Final Four de la Euroliga en Madrid.
Viéndose el pabellón de deportes de la Comunidad de Madrid a rebosar, convertido en el mejor marco posible para la práctica del baloncesto, como quedó demostrado en el pasado Europeo, resulta increíble que el Real Madrid no lo utilicé como instalación estable, su privilegiada situación en la ciudad le convierte en el marco apropiado para estos grandes eventos baloncestístico, pero este no es el tema, demos un repaso a lo que dio de sí el evento.
En lo deportivo no hubo sorpresas, CSK máximo favorito se impuso y además fue superior al resto, sobre todo en la final. Su forma de hacer roza la perfección, es prototipo del buen baloncesto europeo, exigente en defensa, pocos contraataques pero muy efectivos, largas posesiones buscando el jugador apropiado en cada momento y sobre todo, roles muy marcados en la labor de cada uno de los jugadores.
El Maccabi, justo subcampeón, es un buen grupo de jugadores, improvisa más, juega amparándose en la calidad de su base Bynum, su estilo no es tan definido, no tiene la solidez del campeón, no se lee en su juego ese estilo que define un grupo bien entrenado. Su experto entrenador, Sherf, ya en su tercera etapa en el puesto pierde mucha energía con los árbitros, contentando a sus aficionados y da la imagen más de entrenador universitario que de sólido europeo. En la primera semifinal ya Hierrezuelo se vio obligado a sancionarle con una técnica. Tocando de pasada al arbitraje puede asegurarse que el español estuvo muy por encima de todos sus colegas, dando una demostración de madurez tanto en la semifinal que pintó, como en la final.
Los semifinalistas perdedores compitieron dignamente, mantuvieron la cara durante tres cuartas partes de sus partidos, pero la calidad de los reservas les hizo llegar al último tramo del partido exhaustos. El anacrónico partido que se ven obligados a jugar para definir la tercera y cuarta plaza lo sacaron adelante con brillantez, siendo necesaria una prórroga. Mucha gente habla de la inutilidad de este partido, yo creo que se debe de jugar, las aficiones de esos equipos no renuncian a verles de nuevo, de no jugarse nada justificaría la presencia en el pabellón de sus aficionados y el costo de las entradas sería baldío. El partido de teloneros sirve para que se cree un ambiente, da lucidez a la hora previa de la gran final, y para un buen aficionado no deja de ser un enfrentamiento entre grandes jugadores.
Queramos o no la Liga Europea es el evento más importante del baloncesto continental y va seleccionando poco a poco a los clubes más importantes. En esta edición el CSK y el Maccabi no sólo han sido los mejores en lo deportivo sino en la aportación de sus aficiones, económicamente fuertes triplicaron en número a las más modestas. Valga como ejemplo el dispendio económico del presidente del equipo moscovita que reserva toda una primera fila para un centenar de invitados, supongo que a precios astronomicos.
Como ocurre en la liga ACB en la que cinco o seis equipos se distancian económicamente cada vez más, aumentando día tras día las diferencias tanto deportivas como organizativas, efecto similar se aprecia en la competición europea. En un futuro no lejano media docena de clubes se convertirán en monopolizadores de la competición. Nada pueden hacer los rectores para evitar algunos abusos de los grandes clubes, aunque no parece de recibo ver al presidente macabeo casi dentro del campo protestando o, al gran jefe ruso pidiendo animo a sus jugadores desde una posición parecida. Estos pequeños detalles son la punta del iceberg de las presiones que sin duda el señor Bertomeu sufrirá en los despachos.
Para el baloncesto español el futuro europeo será halagüeño si él Real Madrid y el Barcelona consiguen tener proyectos tan sólidos como tienen los grandes. Los blancos están en el camino, y quizás este año les ha faltado suerte, mucho más preocupante es la situación del Barça alejándose cada día más de las posiciones de cabeza. Insisto, tal como ocurre en la liga ACB, las clases sociales del baloncesto se distancian más. Una clase media siempre aspirando al máximo entre los que se encuentran el Tau, Juventut y Unicaja junto con algún griego, italiano y ruso, serán la columna vertebral de la competición europea.
En una segunda entrega comentaré un simposium muy interesante que organizó la Liga Europea y que estuvieron como ponentes, los señores Portela, Stancovic, Mizrahi, García Renese, Scariolo y Bodiroga.
Pepe Laso
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