La Liga - ¿Qué hacer con Julen?

Eurosport - jue 10 ene 15:24:00 2008

¿Cuál es el futuro del Athletic? ¿Cuál es el modelo a seguir? ¿Qué hacer con Lezama? ¿Y el nuevo campo?¿Cómo parar la pésima marcha deportiva del Athletic? Son preguntas que se hace la gente, pero la directiva de momento sólo piensa en quitarse a Julen de encima.

FOOTBALL La Liga Fernando Macua, presidente del Athletic Club - 0

¿Qué hacer con Julen? Ese parece el principal quebradero de cabeza de la directiva el Athletic. Qué hacer con un empleado que gana alrededor de 60.000 euros al año, una cifra rídícula en el futbol moderno, y cuya rescisión le costaría ahora mismo al club alrededor de 20.000 euros. La respuesta está cada vez más cerca, y sólo por sensaciones, la gente en Bilbao apuesta por que Julen es ya un ex algo del club.

Nadie en el Athletic da respuestas sobre este tema, ni ha tomado decisiones durante seis meses. Ha habido negociaciones, pero la realidad es que Julen está en su casa contra su voluntad. La estrategia de la directiva del nuevo presidente el hombre elegido en las urnas- ha sido la de ganar tiempo, aburrir a Julen, y manipular a la opinión pública.

Eso es lo que ha procurado Fernado García Macua, abogado, máximo responsable del Athletic, y también consejero delegado de Habidite, empresa de Jabyer (sí, con 'b' y con 'y') Fernández, ex vicepresidente del Athletic de Bilbao con la directiva anterior de Javier Uría, y presidente del grupo Afer, grupo inmobiliario próximo al PNV, que controla a su vez otras empresas como Fonorte, Iurbentia, o Habidite, y asociado por ejemplo a negocios que en Vizcaya no se han visto con buenos ojos por mucha gente, como el protagonizado junto Villar Mir en Baracaldo, Sefanitro-Fertiberia, que muchos ven como una nueva Marbella.

La conexión entre Jabyer Fernández, autor de frases como las siguientes en una reciente entrevista con El Correo, medio afín a la directiva de Ibaigane, ("Me llamo Jabyer con 'b'' e 'y' para diferenciarme del resto"; "Dije en el colegio que las notas me las firmaba yo o no volvía"; o "Nunca estudié porque no me aportaba nada") y el presidente García Macua es tan grande aparte de trabajar por los mismos intereses fuera del club- que tras una reciente noticia de la redacción de El Mundo en el País Vasco acerca de las relaciones del presidente del club rojiblanco con el grupo que dirige Jabyer Fernández, el Athletic decidía cancelar la acreditación a un redactor y un fotógrafo de El Mundo porque según el club se había escrito un artículo contra de los intereses del Athletic". Se habló de dictadura, cuando la verdad es más triste: quien disienta es enemigo.

Es extraño, e incogruente, porque en la página web del Macua candidato, uno de los puntos era 'SIN INTERESES PERSONALES', algo asi como, y es literal, "de entre sus grandes cualidades destaca principalmente la honestidad y la transparencia. Lo único que motiva a Fernando a abordar la presidencia de nuestro Athletic es su confianza en mejorar la situación con una gestión eficaz y con un equipo de contrastada profesionalidad. Su único interés personal es recuperar nuestros valores y afrontar el futuro con garantías". El Mundo en el País Vasco puede dar fe de que esto es mentira.

Para muchos socios del Athletic, Macua y Fernández sólo tienen un interés: que el Athletic se convierta en Sociedad Anónima. Si eso es verdad, el tiempo lo dirá. De esa forma, podrían hacer lo que quieran con el campo nuevo. Un San Mamés del siglo XXI, terrenos, inmobiliarias. Ya se sabe el resto. De hecho, esa misma gente, hinchas del Athletic de toda la vida, sospechan que el interés es manejar no sólo el Athletic, sino todo el deporte a nivel provincial. El Lagun Aro Bilbao de baloncesto es ahora el Iurbentia Bilbao, empresa de Jabyer Fernández que da nombre al equipo, en la que Gorka Arrinda es el máximo accionista, y gran impulsor de un proyecto que al menos en lo deportivo tiene buena pinta, con el objetivo futuro de plantarle cara al buen trabajo que ha realizado a lo largo del tiempo Josean Querejeta en el TAU. El nexo entre Gorka Arrinda, representante de jugadores, y el tándem Macua-Fernández es muy claro: El nombre del equipo de baloncesto es Iurbentia, empresa de Fernández, y Arrinda ha negociado fichajes en nombre del Athletic (por ejemplo, fue Arrinda quien se puso en contacto con Txiki Begiristain, director deportivo del Barcelona, para acercar posturas con Ezquerro, sin que el jugador supiera nada, como antes había cerrado la vuelta de Aitor Ocio a San Mamés). Es de suponer que en medio, habrá cobrado las comisiones típicas de los traspasos, aunque nadie pueda explicar por qué alguien externo al Athletic puede negociar en nombre del club vasco. Además, Arrinda ha sido juez y parte, puesto que es el representante de Caparrós, o Aitor Ocio, a los que García Macua ha firmado contratos de 4 años, larguísimo en el caso del entrenador, y extraño en el caso de Aitor Ocio, con 31 años, y menos de 130 partidos en 1ª, pieza secundaria en el Sevilla, y que ya ha sido expulsado tres veces esta temporada.

A todo esto, las cuentas en Ibaigane queman. Arden. Los números tienen color encarnado, y las cuentas se han aprobado en segunda asamblea, y por un margen exiguo de votos. No hay dinero, así de claro. En qué se va año tras año, en un club que no compra en el mercado, es un misterio. Ahora la cosa está peor. Tras fichar a golpe de talonario a Cuéllar, Muñoz, Iraizoz, Ocio, Del Horno o David López, y anunciando fichajes luego no hechos, como Ezquerro que acusa de mentiroso a Macua- o Xabi Prieto, al estilo Ramón Calderón con Kakà, la caja se ha quedado vacía. Es por eso que las cuotas a socios han subido un 14%, lo que ha mosqueado al personal en Bilbao. De los fichajes, sólo Iraizoz ha convencido, aunque Macua mintió sobre el precio pagado por el ex meta suplente del Espanyol, como luego le corrigió el presidente del club periquito, Daniel Sánchez-Llibre.

El proyecto deportivo es cuando menos raro. La situación de Lezama, que es la única fuente de la que debe beber el Athletic, la única que mantiene la 'filosofía' viva, salvo notables excepciones, es muy extraña. El coordinador general de Lezama es Luis Solar, un hombre vinculado al balonmano y al taekwondo, que entre otras cosas ha sido director de Deportes del Instituto Municipal de Deportes de Bilbao, director general de Deportes y Juventud de la Diputación Foral de Vizcaya, y director de Cultura del Ayuntamiento de Bilbao. Lo que más debe asustar a la hinchada rojiblanca es que el propio Solar confiesa que no tiene grandes conocimientos de fútbol, aunque para él esto no es inconveniente. Hay un abismo entre su nómina y la de Julen Guerrero.Su segundo es Julen Masach, responsable de la dirección técnica. Masach es preparador físico, entre otros equipos del Alavés (mucho antes de los recientes éxitos del equipo alavés), Real Sociedad, coincidiendo con el subcampeonato del equipo, y Valencia, donde duró dos meses. Su experiencia en fútbol base, y más en un lugar tan sensible como es la cantera del Athletic, es cero. En Lezama muchos técnicos no saben cómo un hombre que no sabe de fútbol, si no de preparación física, sea el hombre designado para hacer de Lezama lo que fue y ya no es. Un mal paso en Lezama se paga con años de penuria. Quizá se explica por el hecho de que Luis Solar pretenda darle mucho más protagonismo a la parte física que a la técnica, como decía en una entrevista en El Mundo Deportivo. El chaval que ha hecho fútbol ha hecho bastante técnica, muchísima táctica, posiblemente más de la que debiera, y quizá poca preparación física adecuada. Hay que trabajar más físicamente en el gimnasio y la condición física aplicada. O sea, menos fútbol, y más correr, justo lo que San Mamés no necesita, visto lo visto cada dos domingos.

En cualquier caso, el discurso de Macua es unidireccional. Es cierto que es el presidente elegido democráticamente, y tiene todo el derecho a hacer lo que considere oportuno en su gestión. Pero eso no le convierte en su dueño. Lo que la gente tiene claro en Bilbao es que el club es de los socios, esos que ahora pagan un 14% más que el año pasado. No puede ser una Sociedad Anónima Deportiva, terreno abonado para Pitermans y Loperas. El Athletic se merece mucho más que eso.

Carlos Monasterio / Eurosport