Angel Burgueño fue el encargado de pilotar los escasos veinte minutos clasificatorios y poco más pudo hacer cuando en su vuelta lanzada, en la que de todas formas marcó su mejor registro, sufrió un paro de motor debido a un extraño problema de alimentación de gasolina.
La sesión fue muy movida y difícil de gestionar al verse interrumpida en dos ocasiones por bandera roja a causa de sendos accidentes. Estos obligaron a suspender los entrenamientos durante 15 minutos en cada caso.
Comentaba Angel al final de la sesión: “Ha sido una sesión muy difícil. El primer intento de vuelta rápida se ha visto frustrado por la bandera roja. El segundo, en que he conseguido el mejor tiempo, he sufrido un inesperado problema de presión de gasolina que me ha costado un par de segundo y en el tercer intento, última vuelta, me he visto entorpecido por el tráfico de coches que volvían al box”.
Mañana, a partir de las 12.50 horas, carrera prevista a 143 vueltas con un máximo de 6 horas de duración en que los de Epsilon harán todo lo posible por mejorar su posición de la clasificatoria.



