Barcelona, 13 feb (EFE).- El bicampeón del mundo español de rallys, el madrileño Carlos Sainz, ha criticado hoy que se haya invertido en la actualidad que los niños se acerquen al motor, y especialmente a la Formula Uno, más por la afición y presión que ejercen sus padres, que por un interés de los jóvenes valores.
Sainz ha participado esta noche en el foro de debate que ha organizado en la sede barcelonesa del RACC la entidad 'Sport Cultura Barcelona', que desde hace tres años, y con el apoyo del ex presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, pretende fomentar la cultura y el deporte.
"Antes, la afición te venía de ti, y era el padre quien se oponía a tu sueño, ya que nadie vivía del automovilismo en España, a excepción de Antonio Zanini. Ahora, los niños corren porque los padres quieren y se viven situaciones duras para los chavales. Esto en mi época era impensable", apuntó el campeón de rallys, quien estuvo acompaño en la charla por el catalán Marc Gené, piloto probador de Ferrari.
En su amena intervención, Sainz, que corre actualmente raids con la marca Wolkswagen, quiso recordar que su primera carrera "fue compitiendo en el 'scalextric'", ya que en su época de formación no existía el 'karting'.
"Cuando a un chaval le tiraban antes los coche quería decir que su afición estaba a prueba de bombas y fuera de toda duda", añadió Sainz, quien recordó que dejó los estudios de Derecho y ello le supuso medio año de relación "con muchas tiranteces" con su familia.
El bicampeón del mundo de rallys rechaza de pleno que el 'karting' sea la F-1, como cree que lo consideran muchos padres que apuntan a sus hijos a introducirse en la velocidad. "Un niño no se puede saltar la formación escolar. El 'karting' no es vital para saber si se vale o no para la F-1", sentenció.
Sainz rememoró una anécdota cuando ganó el rally de San Remo, ya que con su Ford Sierra Cosworth superó a todos los favoritos, a los mandos del Lancia. En las últimas jornadas de aquel rally, tenía una nota en su casilla en el hotel, pero no pudo leerla porque había perdido la llave de la habitación y siempre que quería entrar, un botones la abría la puerta.
Aquella nota, que al final se encontró sí que pudo leer, era la propuesta para fichar por Toyota, equipo con el que ganaría el campeonato del mundo de rallys.



