Barcelona, 13 mar (EFE).- Rudy Fernández, escolta del DKV Joventut, considera que su equipo ha dado tal salto de calidad que se ha convertido en el mejor representante del baloncesto espectáculo en la ACB y en conjunto con "un atractivo cada vez mayor".
"La Penya tiene cada vez más tirón", sostiene el mallorquín en una conversación con EFE, "porque somos un equipo competitivo y joven, con el jugador más joven de la ACB que además es uno de los más destacados, y eso nos convierte en un equipo atractivo para el espectador de baloncesto".
La mitad de la doble 'R' del Joventut, su asociación con Ricky Rubio, cree que la 'Penya' "es el equipo que mejor representa el espectáculo" en la ACB gracias a que disfruta de una "línea ascendente" después de un "bajón por las lesiones" que comenzó a superarse en la Copa del Rey de Vitoria.
"Hemos recuperado la confianza y el ritmo de juego. Ahora estamos mentalizados para seguir adelante con humildad y tanto o más trabajo que antes". A las puertas de clasificarse para la final a ocho de la Copa ULEB, Rudy aún saborea el 73-96 de su equipo en Rusia, ante el Khimki, "un 'boom' que nos sorprendió incluso a nosotros".
Rudy, imagen de los productos alimentarios de Baleares en la feria 'Alimentaria' de Barcelona, no oculta que la figura de Aíto García Reneses, técnico del Joventut, ha marcado su trayectoria deportiva "en todo". "Me hizo debutar con 18 años, me ayudó a crecer mentalmente y a ganar tranquilidad. Es un gran entrenador que te ayuda en todos los ámbitos de la vida, no sólo en el baloncesto. Nos aconseja que hagamos otras cosas, que estudiemos, que tengamos aficiones".
En el caso de Rudy, los libros de estudio hablan de informática y de inglés. Le será útil en su salto a la NBA, una opción de futuro que ya valora sin reticencias; su incorporación a la liga estadounidense se acerca. "Disfruto por la televisión de los Lakers de Pau, también de Jose (Manuel Calderón) y de Juan Carlos (Navarro); a Sergio (Rodríguez) aún le falta un poco de confianza".
"Y ése es precisamente el único miedo que puedo tener", confiesa, "no tener las oportunidades que desearía". Aunque su juego, plagado de mates y 'alley hoops', le convierten en un jugador apetecible para el formato NBA, Rudy destaca que hay "muchos como yo" en la mejor liga del mundo.
"Me gustaría ir a un buen equipo, en el que tenga minutos y en el que pueda crecer; ser un jugador más completo. Es un reto enorme", admite. Entre sus preferencias, "una ciudad con playa, porque el frío me mata". Portland, su más que presumible destino, no la tiene, aunque no está lejos del Océano Pacífico. "Me han dicho que llueve mucho", se resigna.
Antes de la NBA, sin embargo, Rudy afrontará con la selección española otro reto, los Juegos de Pekín, como parte del "grupo de amigos" que es la selección española.
"Ha sido importante transmitir la sensación de que somos gente normal", comenta Rudy a la hora de explicar el éxito del baloncesto español, "nos gusta jugar a las cartas o salir a tomar algo como a todo el mundo. Aprovechamos esa libertad que podamos tener. Aíto y Pepu son parecidos en ese sentido, pueden darte una cena libre antes de un partido importante y no pasa nada. Son personas educadas, con capacidad para transmitir y que nunca alzan la voz".



