Houston (EEUU), 13 ene (EFE).- Surgió la gran sorpresa de la segunda semana de la fase final del campeonato de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) con la derrota de los actuales campeones del Super Bowl, los Potros de Indianápolis, por 24-28 ante los Cargadores de San Diego.
La eliminación de los Potros impidió que se diese el duelo revancha contra los Patriotas de Nueva Inglaterra, el equipo que el sábado ganaron por 31-20 a los Jaguares de Jacksonville para seguir perfectos (17-0) y disputar el título de la Conferencia Americana (AFC).
El año pasado, los Potros, que lograron su primer título de Super Bowl desde que llegaron a la sede de Indianápolis, vencieron en la final de la AFC por 38-34 a los Patriotas, con una gran actuación de su mariscal de campo Peyton Manning, que ganó también el duelo con Tom Brady.
La esperada revancha de Brady y los jugadores de los Patriotas con Manning, Marvin Harrison y Adam Vinatieri, un ex compañero, tendrá que esperar para la próxima temporada, porque sus próximos rivales serán los Cargadores, que en parte les hicieron un gran favor.
Les quitaron del medio el gran rival que podría volverles a eliminar en su marcha triunfal hacia el Super Bowl, que además tendrán más fácil con la lesión del corredor estelar de los Cargadores, LaDainian Tomlinson, que abandonó el campo en la primera parte al sufrir una contusión en la rodilla izquierda.
Sin embargo, las bajas de Tomlinson y del mariscal de campo Philip Rivers, no fueron impedimento para que los Cargadores lograsen una gran victoria, que fue la octava consecutiva para estar lejos de los 17-0 de los Patriotas, pero listos de volver a repetir la gran sorpresa de la temporada.
Los Cargadores tendrán que viajar a Foxboro para jugar en el Gillette Stadium, donde los Patriotas han demostrado que no sólo mantuvieron el invicto sino que son poco menos que invencibles.
Una impresión que no es la que tiene Rivers, quien reconoce la gran marca que han logrado los Patriotas, segundo equipo en la historia de la NFL que mantuvo el invicto durante la temporada regular, pero también confía en las posibilidades de su equipo.
"Otros diecisiete equipos han intentado ganar a los Patriotas y lo han conseguido", declaró Rivers. "Ahora pienso que ello puede suceder, que les pueda llegar la derrota".
Sobre el papel, los pronósticos no están del lado de los Cargadores y mucho menos si se tiene de referencia lo que hicieron cuando se enfrentaron a los Patriotas en la segunda semana de la temporada regular y perdieron por paliza de 38-14.
Entonces, los Cargadores no estaban en su mejor momento de juego porque tenían marca de 5-5, pero a partir de esa derrota han logrado ocho triunfos consecutivos y son un equipo completamente diferente.
El propio entrenador de los Patriotas, Bill Belichick, reconoció que desde entonces muchas cosas han sucedido dentro del equipo de los Cargadores (13-5).
"Estamos ante un equipo completamente diferente y por lo tanto tendremos que hacer nuevas estrategias de preparación de cara al próximo partido", comentó Belichick.
Tampoco considera que las posibles bajas de jugadores importantes que puedan tener los Cargadores vayan a condicionar ser un equipo ganador como demostraron ante los Potros.
"Debemos estar preparados para cualquier rival y jugadores", destacó Belichick. "Como se ha podido comprobar en el partido entre los Cargadores y los Potros, cualquier jugador pueda salir al campo y hacer muy bien las cosas".
Además, el equipo de San Diego quiere conseguir su noveno triunfo consecutivo para poder llegar al segundo Super Bowl en su historia después que lo hizo en la temporada de 1994 para perderlo frente a los 49ers de San Francisco.
Los Cargadores perdieron por paliza de 49-26 la 29 edición del Super Bowl, que disputaron contra los 49ers, el 29 de enero de 1995, en el Joe Robbie Stadium, de Miami.
Mientras, la frustración era lo que se reflejaba dentro del equipo de los Potros, que hace un año ganaban tres partidos de la fase final, incluido el del título de la Conferencia Americana a los Patriotas, para luego en el Super Bowl, también ganar a los Osos de Chicago.
La diferencia estuvo en que ni el ataque, con Manning de líder, ni la defensa, tuvieron la inspiración suficiente para hacer su trabajo.
"Lo que sucedió el año pasado no va a evitar que sintamos la frustración de haber quedado eliminados", declaró Manning. "Cuando comenzamos la temporada del 2007, nuestro objetivo era de nuevo revalidar el título de campeones, al no conseguir, simplemente te duele".
Al margen de dolor que pueda sentir Manning por la eliminación de su equipo, los seguidores de la NFL también se perdieron la posibilidad de haber disfrutado de una revancha, para muchos considerada la definición del nuevo campeón del Super Bowl.
Pero sobre todo, que no se podrá repetir un duelo "único" entre dos de los mejores mariscales de todos los tiempos, como son Brady y Manning.



