MANCHESTER, Inglaterra (AFP) - El Glasgow Rangers escocés, con su denominado 'antifútbol', se medirá este miércoles a los recién llegados del Zenit de San Petersburgo ruso en la final de la Copa de la UEFA, con la esperanza de ofrecer al balompié de su país su primera copa europea en 25 años.
Tras empatar en Glasgow a principio de la temporada, enfrentándose a una dura estrategia de contención, el delantero argentino del FC Barcelona, 'Leo' Messi, describió a los escoceses como "el antifútbol".
En Copa de la UEFA, el Sporting de Lisboa y la Fiorentina chocaron ante el muro escocés, contra el que ya lo habían hecho Panathinaikos y Werder Bremen.
El entrenador del Rangers, Walter Smith, sabe que puede convertirse en el primer entrenador escocés en lograr un título en la escena europea con un equipo de su país, después de que Sir Alex Ferguson aupase al Aberdeen al triunfo en la Recopa en 1983, todo un éxito que lo convertiría en icono de los hinchas de su equipo.
Tras haber llegado a un club agotado por la dirección del francés Paul Le Guen, cuyo corto reinado acabó en enero de 2007, y que será recordado como un período catastrófico en su historia, Smith puede lograr una serie increíble, con sus posibles victorias en Copa de la UEFA, Liga (el Rangers tiene el futuro en sus manos), Copa de Escocia (en que es finalista) y la Copa de la Liga ya conquistada.
Su equipo se beneficiará del apoyo de las tribunas del City Stadium donde tiene lugar la final de la segunda competición continental, ya que Glasgow y Manchester están a apenas 300 kilómetros de distancia.
A pesar de todo, los escoceses se verán privados de su arquero titular Alan McGregor, además de tener que superar a la gran sorpresa europea, el Zenit de San Petersburgo, que no contento con eliminar al Marsella francés le endosó un humillante 4-0 al campeón alemán, el Bayern de Múnich, en su visita a la ex capital imperial rusa en semifinales.
Bajo la batuta del holandés Dick Advocaat, que entrenó en el pasado al propio Rangers, Zénit ha llamado la atención por su juego rápido y orquestado gracias, sobre todo, al armador de juego de la selección rusa, Andrei Arshavin, aunque no podrán contar con su artillero Pavel Pogrebnyak, suspendido para este encuentro.
El mejor estado físico podría jugar a favor de los rusos, ya que mientras que el Rangers vive un final de temporada sobrecargado de partidos debido al rechazo de su federación a aplazarlos, los rusos llevan sin jugar desde hace un mes.


