Eurosport - jue 15 may 20:24:00 2008
Gonzalo Higuaín, que ha acabado la temporada marcando goles decisivos, explica las claves por las que ya no se pone nervioso cuando encara al portero: "He aprendido de Raúl y Van Nistelrooy".
"He encontrado la pausa necesaria". Éstas fueron las palabras del joven delantero argentino cuando logró, allá por el mes de octubre, un gol ante el Recreativo de Huelva.
Era la primera vuelta de la Liga, y hasta hace muy pocos partidos, Gonzalo Higuaín parecía contar muy poco para Bernd Schuster. Entre medias, el argentino deleitó con un gran gol en la eliminatoria de octavos de Copa ante el Mallorca y muy poco o nada más hasta que se ha erigido en el jugador más decisivo del Real Madrid en el último tramo del campeonato.
Muchos meses han pasado para que el argentino haya encontrado esa "pausa", incluso un partido contra el Sevilla en el que falló hasta tres ocasiones clarísimas y llegó ha desesperarse por completo. Probablemente no se hundió del todo porque al final sí logró batir a Palop y redondear esa victoria de su equipo.
Lo que sí es cierto es que ese gol supuso el principio de la racha triunfal de Higuaín. El técnico le dió minutos, los minutos dan confianza y la confianza da goles siempre y cuando tengas calidad. La tiene pese a su juventud, por eso el Real Madrid pagó en diciembre de 2006 unos doce millones de euros por su fichaje.
Santander y Pamplona
El tanto en El Sardinero, que rubricó la victoria del Madrid ante el Racing y ganar de forma virtual la Liga, aderezado siete días más tarde con una gran asistencia a Robben y otro gol ante el Athletic y el decisivo gol de Pamplona a pocos minutos del final, que acabó dando el título, es lo que ha consagrado definitivamante al joven goleador.
Respecto a la búsqueda de esa definición precisa y calmada, el jugador no ha tenido dudas en señalar que todo el mundo le ha ayudado, y que sus principales maestros han sido sus compañeros Raúl y Rudd Van Nistelrooy.
El fútbol es así, y la trigésimo primera Liga del Real Madrid será recordada en gran medida como la de los goles de Higuaín, aunque para conseguirlos ha tenido que aprender a estar tranquilo y a encontrar esa pausa, esas décimas de segundo que los grandes delanteros necesitan para marcar goles y también las diferencias. Gonzalo puede que aún esté un poco lejos de eso, pero al menos ya ha dado los primeros pasos.
Adrián G. Roca / Eurosport