Jorge Muñoa.
Madrid, 15 jun (EFE).- Joan Plaza, técnico del Real Madrid, ha llegado a la final de la Liga ACB en su debut como primer entrenador y va a jugarse el título contra el equipo de la ciudad que le vio nacer hace 43 años, el Barcelona, una circunstancia que afrontar sin sentir "algo especial", más allá del deseo de terminar campeón.
Plaza ha llevado a los blancos a las finales de las tres competiciones en las que han participado. En la Copa del Rey perdió frente al Barcelona, en la Copa ULEB tumbó al Lietuvos Rytas lituano y sacó pasaporte para la Euroliga 2007-08 y, ahora, en la ACB, después de apear al Pamesa Valencia y al DKV Joventut, va a luchar por culminar el trabajo de todo un año con otro éxito.
El técnico madridista conserva en la memoria los treinta años de trabajo oscuro como ayudante de algunos de los mejores técnicos de Europa en diferentes banquillos. También recuerda que, a principio de campaña, se guardó el balón que selló el triunfo del Real Madrid en el Torneo de la Comunidad. Para él, aquella competición ya era un gran desafío porque no contaba con el nombre de los grandes gurús del banquillo.
P: ¿Cómo afronta la primera final de su carrera como técnico principal de uno de los clubes más carismáticos del baloncesto?
R: Creemos que el Tau sería más complicado porque ha sido más regular que el Barcelona. Ellos han ganado la Copa del Rey, así que no es descabellado pensar que nosotros podemos ganar la Liga. Somos el equipo que menos partidos ha perdido en casa y hay una serie de argumentos que nos dan la sensación de que lo podemos hacer.
P: La eliminatoria de la temporada pasada, en cuartos, acabó de forma clara con un 3-1 para el Barcelona. ¿Puede suceder lo mismo ahora?
R: El año pasado fue distinto. No habíamos hecho méritos. Ahora es otra. Tenemos la sensación de que hemos hecho los deberes, que somos sólidos. Se dice que el equipo que más sufre para llegar a la final es el que termina ganándola. Nosotros hemos sufrido mucho contra el Pamesa y contra el DKV Joventut.
P: Aún así, el Barcelona siempre es el Barcelona del mismo modo que una final siempre es una final.
R: El Barcelona, a lo mejor, no ha sido todo lo sólido que se esperaba. En diciembre recuerdo que se decía que Ivanovic no iba a seguir, pero Ivanovic tiene su forma de trabajar y cuando fichas a un entrenador así hay que dejarlo trabajar. Es igual que, por poner un ejemplo, si fichas a Capello. Ya sabes qué perfil tienen. Yo estaba convencido de que iba a hacer una buena temporada.
P: ¿Cree que el juego interior del Barcelona es su punto débil?.
R: Creo que tenemos más equilibrio que el Barça, pero eso también va en la tipología del entrenador. Ivanovic saca mucho del perímetro. Nosotros, en el juego interior tenemos a Felipe, que evoluciona muy bien, a Axel Hervelle, a Edu Hernández-Sonseca, a Moiso y a Sekulic. En el cómputo general creo que tenemos más equilibrio.
P: ¿Qué se siente dentro del vestuario antes de esta final?
R: Vamos a lo máximo posible. Hay mayor exigencia y jugadores que hacen cosas que antes no hacían. Es necesario entender las rotaciones. Los jugadores a veces se administran, pero no podemos pensar que tenemos que ganar tres partidos, sino que hay que jugar el partido que toca cada día.
P: ¿Cómo vive estos momentos un técnico novato como primer entrenador en las eliminatorias por el título?
R: Cuando Manel Comas se fue del Joventut un directivo me dijo que estaba entre los candidatos al banquillo junto con Aíto -García Reneses-. Yo le dije que, si fuera él, también ficharía a Aíto, pero que yo estaba preparado. Soy un romántico, creo que, como entrenador, hay que pasar por todas las categorías y he estado al lado de grandes entrenadores. Eso sí, la presión del Real Madrid y del Barcelona es distinta.
P: ¿Creía antes de empezar la temporada que llegaría tan lejos?
R: Una de mis metas era acabar el año. El miedo era constante. Después de treinta años como ayudante negociaba con equipos de la LEB que no me querían. Una de las cosas más bonitas han sido las felicitaciones de otros entrenadores. Si así sirvo como ejemplo para otros entrenadores modestos es que lo he aprovechado.
P: Pero el Real Madrid ha funcionado también de cara al exterior. ¿Cuál ha sido el secreto?.
R: Hemos conseguido el récord de asistencia a un partido del Real Madrid, que tiene setenta años de historia; hemos ganado la única copa europea que faltaba; hemos sido los máximos anotadores de la Liga en la primera fase y, además, la tercera mejor defensa. Es el resultado de una buena mezcla entre directivos, jugadores, afición, club y técnicos.
P: ¿En una final contra el Barcelona como sentaría un 1-1 después de los dos primeros partidos en Vistalegre?
R: Estoy preparado para la final. Pensar que aquí haya un 1-1 es preocupante, aunque en este sentido estoy tranquilo. Hemos sabido conjurar situaciones peligrosas contra el Pamesa y contra el Joventut. Ahora un 1-1 preocuparía menos.
P: ¿Pesa lo que ocurrió en la final de la Copa del Rey?
R: Eso nos ayudó a hacer la temporada que hemos hecho. No hay ánimo de revancha.
P: ¿También ayuda el club y el presidente?
R: Con nosotros está siendo -el presidente- un encanto. Está cerca de la sección y cuando ha habido algún mal momento ha estado ahí. Él quiere un equipo competitivo para el año que viene.
P: ¿Significa eso que se piensa en seguir creciendo?
R: La 'Final Four' (Final entre Cuatro de la Euroliga) del año que viene - en Madrid- nos condiciona. Lo importante es seguir la línea de trabajo actual, progresar. La 'Final Four' nos habría venido mejor dentro de dos años. El equipo va a alcanzar su máximo nivel si continúa la misma línea de trabajo. En dos años se puede alcanzar ese nivel.
P: ¿Para ganar esta final hay que frenar a Navarro o depende de más cosas?
R: Todo el mundo está pendiente de Navarro. Yo le he sufrido desde pequeño, desde que era cadete. Hay entrenadores que, en las finales, se empeñan en que el rival no meta canastas. Lo mejor, según mi opinión, es prepararse para ser tú mismo.
La tentación de los entrenadores en una final es cambiarlo todo, pero lo importante es ser uno mismo, tener fe, mucha paciencia y salir a pasarlo bien. Antes del quinto partido contra el Joventut fue lo que les dije a los jugadores: vamos a salir a divertirnos.
P: ¿Son tan importantes para el funcionamiento del equipo como parace desde fuera sus dos ayudantes -Jenaro Díaz y el croata Zan Tabak-?.
R: Son fundamentales. Les doy una libertad que igual aprecian el día que trabajen con otro entrenador. Yo puedo acabar como ayudante de cualquiera de ellos en otro momento.
P: ¿Qué le pide a esta final aparte de ganarla?
R: Me gustaría que la gente se divirtiese. En cuanto al equipo, que seamos un bloque, que haya participación de todos los jugadores, que la gente aporte dentro de un colectivo.
La dureza mental es básica. Es muy importante dentro de cada partido, pero mucho más entre partido y partido. Mi equipo quizá debe mejorar en este aspecto.
P: ¿Espera otra eliminatoria tan dura como las anteriores?. ¿Cómo lo vive un barcelonés en el banquillo del Real Madrid?.
R: Si somos capaces de superar el primer obstáculo el segundo sería casi definitivo. Nos conocemos mucho y el Barcelona va a querer poner lo mejor en el escaparte porque sus jugadores desean mostrar que tienen talento y calidad. El hecho de estar clasificados para la próxima Euroliga les quita presión y les hace más peligrosos.
Nunca he sido fanático. Me siento barcelonés y muy bien tratado en Madrid. Me han hecho sentir bien. No siento algo especial por enfrentarme al Barcelona.
P: ¿Comparte la opinión de que pase lo que pase en la final para usted ha sido una temporada muy especial?.
R: Para mí va a ser un año inolvidable. Es una temporada que marcará mi futuro profesional. Pese a todo, aún no duermo tranquilo. Me faltan dos o tres temporadas para asentarme profesionalmente. Ojalá sean en el Real Madrid. EFE
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