El Fiat Yamaha Team vuelve esta semana de un viaje relámpago a Oriente, para continuar con su desafío en el Campeonato del Mundo de MotoGP en un territorio más familiar como es Europa. Valentino Rossi y Colin Edwards cosecharon suerte dispar en la última carrera de China, con el italiano segundo en el podio después de un vigoroso pilotaje, y el norteamericano undécimo debido a problemas con los neumáticos.
Ambos viajan a Le Mans con buenas sensaciones, para esta quinta cita del año que promete traerles una mejora en los resultados y una base sólida de puntos con la que seguir afrontando la temporada.
El Gran Premio de Francia es la carrera de casa para el fabricante de neumáticos Michelin, que siempre ha ganado en la categoría reina en Le Mans desde 1991. En dos ocasiones su éxito llegó de la mano de Rossi, incluyendo el éxito de 2005 con Yamaha, cuando a su vez Colin Edwards también saboreó el cava del podio francés por su tercera posición -el que fuera su primer podio con Yamaha.
En total, Rossi ha subido cinco veces al podio en Le Mans, de un total de 94 en su carrera -una marca sólo superada por Mick Doohan-. Sin embargo, Rossi puede igualar esta marca este domingo subiendo al podio.
El legendario circuito Bugatti, que ha alojado carreras de MotoGP intermitentemente desde 1969, es fijo en el calendario en las últimas siete temporadas. Desde un punto de vista técnico no es de los que más características especiales presenta; es el típico circuito de frenadas y aceleraciones fuertes, siendo su principal complicación la primera curva -una de las más veloces del calendario- seguida por una estrecha chicane, que exige fre nar fuerte con cierta inclinación.
Hay algunas cortas rectas salpicadas por curvas cerradas y chicanes; llaman la atención por el equilibrio y control que se requiere para fuertes frenadas enlazadas, y supone además una agradable y ordenada transición entre la frenada fuerte y su posterior fuerte aceleración saliendo de la curva. Con nueve curvas de derechas y sólo cuatro de izquierdas, la pista se convierte en crítica para una de las bandas del neumático.
Davide Brivio, Director del Fiat Yamaha Team
El Gran Premio de Francia es la primera de una serie de seis carreras en sólo ocho semanas en territorio europeo, antes de que el campeonato se mude a Estados Unidos para su cita final antes del parón estival. Representa un intenso período para los equipos y el Director del Fiat Yamaha Team, Davide Brivio, cree que entre sus pilotos debe primar el deseo de mostrar la mejor forma posible que luego será crucial para presentar una candidatura seria al final de temporada.
"Éste es el inicio de un grupo importante de carreras que nos dará, antes del parón veraniego, la exacta situación de la tendencia de este campeonato", explica Brivio. "Es una agenda dura para el equipo entero porque en los próximos dos meses sólo hay tres f ines de semana sin carreras, así que es un momento clave de la temporada y exige lo máximo de todo el mundo. Dijimos antes de China que íbamos allí a jugar a la defensiva y luego atacaríamos en Europa. Sigue siendo nuestro plan, pero la temporada es impredecible, con muchos rivales fuertes, así que siempre hay un "pero".
"Le Mans es un circuito que nos va bien siempre y será muy interesante comparar el nivel de nuestra moto respecto de la competencia, porque sencillamente es una pista diferente a las que hemos visitado de momento. No tiene las largas y veloces rectas de Qatar, Turquía y China, pero aún así sabemos que nuestros rivales demostrarán su potencial. Es una temporada rara porque las nuevas máquinas de 800cc y la fuerte competencia entre los proveedores de neumáticos hacen imposible predecir lo que ocurrirá en cada carrera. Nuestro objetivo para Le Mans y para las carreras siguientes es estar lo más cerca del liderato, acabar regularmente en el podio y aprovechar nuestras opciones de ganar carreras cuando se nos presenten."


