La Liga - La Jornada 36 según... Manu del Moral

Eurosport - sáb 16 may 15:05:00 2009

Manu del Moral, delantero del Getafe, analiza la Jornada 36 para eurosport.yahoo.es. El atacante de Jaén sabe que tienen en sus manos asegurar la permanencia pero que no pueden permitirse un nuevo error si no quieren sufrir más de lo necesario.

FOOTBALL 2008-2009 La Liga Manu del Moral (Getafe) - 0

Este fin de semana jugamos contra el Deportivo. El triunfo es imprescindible y vital para nosotros ya que los tres puntos casi nos asegurarían la permanencia. Después de tanto tiempo sufriendo, y de haberlo pasado tan mal, conseguir la victoria supondría una alegría enorme. Pese a todo, en el vestuario sabemos que no será un partido nada sencillo ya que los gallegos, en mi opinión, son una de las revelaciones de la temporada. Nadie contaba con ellos y ahora están peleando no sólo por meterse en Copa de la UEFA sino que, además, tienen opciones de lograr la cuarta plaza y clasificarse para disputar la ronda previa de la Liga de Campeones.

No tenemos margen de error. Viajaremos a Riazor con el firme propósitos de conseguir algo positivo y con la moral por las nubes tras el gran resultado que obtuvimos el pasado fin de semana. Haber superado el duelo ante Osasuna fue muy importante ya que no sólo nos alejamos de la zona baja sino que derrotamos a un rival directo. Dimos una imagen muy positiva y obtuvimos un refuerzo anímico que nos hará encarar con más optimismo la recta final de la campaña. Anímicamente pasamos por un buen momento y sé que este equipo luchará con uñas y dientes para continuar un año más en la máxima categoría.

A la hora de hablar del Deportivo, destacaría la dinámica en la que se hallan inmersos. En las últimas jornadas han encadenado varios triunfos y se han asentado en la parte alta de la tabla. Están realizando un año muy completo, en el que han dejado en evidencia que saben a lo que juegan y bueno, no podemos olvidar que cuentan con futbolistas como Verdú, Guardado y Lafita, que son jóvenes, tienen calidad, mucha ambición y la ilusión de triunfar en el mundo del fútbol.

El alirón, cada vez más cerca

Pienso que este fin de semana el campeonato puede quedar sentenciado. El FC Barcelona se medirá al Mallorca y, si no recuerdo mal, con un punto tendrían más que de sobra para ganar el título. Lo tienen todo en sus manos para no alargar más el desenlace de este campeonato. Los pupilos de Pep Guardiola han realizado una campaña soberbia y, para ratificarlo, sólo tenemos que mirar sus números. Han ganado la Copa del Rey, están a un paso de quedarse con esta Liga y saben que podrían hacer historia. Hay muy pocos equipos que hayan sido capaces de lograr el triplete en la misma temporada.

Por otro lado, me gustaría destacar la reacción que ha protagonizado el Mallorca. Los baleares son un ejemplo para todos los implicados en la pugna por evitar la pérdida de categoría. Tras una primera vuelta muy mala, en la que se vieron metidos en los puestos de descenso, parecía que iban a pasarlo muy mal. Sin embargo, llevan varios años pasando por situaciones similares y han sabido aprovechar esa experiencia para no ponerse nerviosas y han sabido darle la vuelta a las dificultades con una excelente segunda vuelta. Han tenido valor, raza y personalidad, por lo que se merecen estar donde están.

Choque vibrante en El Madrigal

El Real Madrid se medirá al Villarreal. Imagino que, pese a que ya han pasado unas semanas, el conjunto blanco seguirá muy tocado por la contundente goleada que recibió en su propio estadio ante el FC Barcelona. Habían hecho un gran esfuerzo para recortar la desventaja y para mantenerse a la estela del conjunto azulgrana pero fallaron a la hora de la verdad. Esperaban ese compromiso como agua de mayo porque un triunfo les habría metido de lleno en la lucha por el título (el único torneo que aún podían conquistar esta campaña). La derrota fue un palo muy duro y así lo demostraron el domingo pasado, cuando cayeron ante el Valencia y mostraron cierta falta de intensidad. Es algo perfectamente comprensible después del varapalo que habían recibido.

Resulta complicado explicar qué le ha pasado este año al Real Madrid. Puede que las cosas no empezaran bien desde el principio y, nunca se sabe. Es posible que en una escuadra como esa, que tiene la presión y la obligación de ganarlo todo, haya hecho mucho daño el buen momento del Barcelona. Debe ser complicado observar como todos los elogios van a parar al eterno rival mientras que a ti no te sale nada. Ese detalle que puede parecer una tontería termina influyendo en la cabeza de los jugadores y estoy seguro de que puede haber sido una de las claves de la irregularidad que han mostrado los blancos.

Con la segunda plaza ya asegurada, habrá que ver cómo afrontan las últimas jornadas de la Liga. Su primer adversario en esta recta final será un Villarreal muy necesitado de puntos, que encarará el compromiso muy motivado por la obligación de tener que ganar para seguir soñando con la posibilidad de meterse en la próxima edición de la Champions League. Los castellonenses llegarán con la moral por las nubes tras sacar un empate del Camp Nou cuando todos daban por segura su derrota.

Un año para sufrir y para crecer

Muchas veces nos preguntamos ¿qué le ha pasado al Getafe? ¿Por qué estamos sufriendo tanto? La verdad es que, casi sin darte cuenta, te metes en una dinámica negativa de la que resulta muy complicado salir. Al principio no le das mucha importancia. Te dices que aún queda tiempo para reaccionar y que sigues contando con un margen pero luego, cuando menos te lo esperas, te ves inmerso en los últimos puestos.

Hemos estado muy cómodos, pensábamos que nunca íbamos a llegar a estar en la zona baja y mira tú por dónde, de no haber sido por el triunfo del pasado domingo ante Osasuna, podríamos estar en una de las tres plazas de descenso. Ahora está todo un poco más tranquilo pero somos conscientes de que no podremos relajarnos ni un solo instante. Lo que está claro es que una entidad como el Getafe no puede jugar todos los años la final de la Copa del Rey o meterse en la UEFA. Alguna temporada tocará sufrir y bueno, ha sido en esta. Lo único que esperamos es que todo termine bien, que consigamos nuestro objetivo y que hayamos aprendido de la experiencia para hacer las cosas mejor y no repetir los mismos errores.

Me suelen preguntar si creo que la directiva acertó fichando a Víctor Muñoz, un entrenador tan diferente a los que habíamos tenido con anterioridad. Eso es algo a lo que deberían responder el presidente y las personas que tomaron esa decisión. Es cierto que Víctor no había triunfado en los últimos equipos por los que había pasado pero también es cierto que se trata de un buen entrenador. Los responsables pensaron que sería la persona idónea para hacerse cargo de este proyecto y debo reconocer que, en un principio, pensábamos que todo iba a marcharnos de una manera muy diferente. Por desgracia no ha sido así y ahora es fácil hablar o criticar. Yo no soy así y no voy a hablar mal de una persona que trabajó mucho por este equipo.

Debe ser muy difícil sentirse cuestionado por tus propios seguidores desde el primer momento. Víctor nunca contó con el apoyo del público y creo que jugó en su contra no ser tan mediático como los otros técnicos que habían pasado por este banquillo. Esa división nos ha terminado perjudicando a los futbolistas, que necesitábamos un mayor cariño y respaldo de nuestros aficionados pero bueno, hay que respetar todas las opiniones. Ellos compran y pagan sus entradas, por lo que hay que tener en cuenta lo que pienses. En nuestra defensa, debo decir que la plantilla estaba con él y, aunque siempre hay roces o diferencias de criterios, hemos sido respetuosos con Víctor pese a que las derrotas y los malos resultados hacen que la convivencia sea un poco más complicada.

Una nueva etapa

Ante la cercanía de la amenaza del descenso, la directiva tuvo que tomar una decisión y decidió cortar la cuerda por la parte más débil, que es la del entrenador. Desde hace unas semanas contamos con Míchel al frente del banquillo, con el que han cambiado algunas cosas. Para empezar, los que antes no tenían minutos ahora están más ilusionados ya que todos comenzamos de cero y tenemos que ganarnos la confianza del técnico. Hemos recuperado la alegría, se está entrenando mucho mejor y eso es algo que se está viendo sobre el césped. De momento, el balance es positivo porque se está jugando bien y todos confiamos en mantenernos en esta misma línea.

No tenemos ninguna conjura en el vestuario ni nos repetimos ningún mensaje antes de los partidos. Somos conscientes de que tenemos que llegar a los 40 o a los 41 puntos cuanto antes y eso es en lo que debemos pensar cada vez que saltemos a un campo. Nuestro objetivo está muy bien definido y, por lo tanto, sabemos por qué luchamos y que se trata de algo que está en nuestras manos. No hay que obsesionarse, hay que descansar bien y estar relativamente tranquilos, que bastante hemos sufrido a lo largo de esta campaña.

Mala suerte con las lesiones

A nivel personal, ha sido un año bastante difícil para mí. Comencé contando con la confianza de Víctor pero dos lesiones me han tenido mucho tiempo fuera de los terrenos de juego. En realidad, si miro mis números y mis estadísticas en relación a los partidos disputados, debo estar contento. Lo que pasa es que hay ocasiones en las que las cosas te vienen un poco torcidas y este ha sido el caso. Nada más empezar me produje una rotura fibrilar que me tuvo parado tres o cuatro jornadas y, más tarde, sufrí un esguince de rodilla de Grado II que me obligó a estar inactivo durante casi dos meses. Después de esta última dolencia me costó volver a entrar en el once ya que se unieron dos factores en mi contra: debía recuperar el ritmo de competición y el equipo no pasaba por su mejor momento, por lo que el entrenador tampoco podía permitirse experimentos. Míchel sólo nos ha dirigido en dos encuentros y, aunque he participado en ambos, lo he hecho como suplente. Sé que tengo que seguir trabajando para ganarme su confianza y lograr un puesto en el once titular.

No quiero hablar de mí mismo. Lo más importante es que el Getafe se salve y no que yo goce de más o menos minutos. Si las cosas le van bien el colectivo, también me irán bien a mí en el aspecto individual. Vamos a poner todas nuestras ganas para lograr que los 'azulones' sigamos dando guerra durante mucho tiempo en Primera División. Como es habitual a estas alturas de la campaña, se oyen muchos rumores sobre mi posible futuro. He leído que si sigo en el banquillo cambiaré de aires el próximo verano pero debo decir que aún no he tomado una decisión. Me siento muy bien, muy a gusto y muy querido en este club. No soy ajeno a los rumores pero tengo que decir que no he recibido ninguna oferta. Tengo un año más de contrato y, como he dicho, lo primero es asegurar la permanencia y luego ya se verá lo que pasa. Ese tema se lo dejo a mi representante porque a mí, lo que me gusta, es estar tranquilo y disfrutar con el fútbol. Si hay otros conjuntos interesados en ti es señal de que estás haciendo las cosas bien y es un motivo para estar orgulloso.

Se acerca la recta decisiva de la temporada. Nos quedan tres auténticas finales y, por ello, me gustaría decirle a nuestros seguidores que sigan con nosotros tal y como han estado a lo largo de todos estos años. La victoria del pasado domingo fue muy importante y gran parte de la misma fue gracias a ellos, por todo lo que nos animaron y por todo el cariño que nos transmitieron desde las gradas. Ojalá sigan así porque nos hacen mucha falta y necesitamos que sigan siendo nuestro 'Jugador Número 12'.

Si tuviera que definirlo en pocas palabras, lo que espero de la Jornada 36 sería que pasase como una jornada intrascendente, testimonial. Si pasa desapercibida, sería señal de que hemos hecho nuestros deberes y que nos hemos acercado a nuestro objetivo. Este Getafe se merece seguir en la máxima categoría y estoy seguro de que la próxima temporada vamos a volver a la senda correcta y a dar más alegrías a nuestros aficionados.

Manu del Moral (oaguilar@eurosport.com) / Eurosport

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