MADRID (AFP) - El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, afirmó este lunes que la orden ministerial que regula las elecciones de las distintas federaciones deportivas, entre ellas la de fútbol, "no es incompatible con los principios planteados" por la FIFA.
"A veces hay tensiones superables y espero que esto sea sólo un debate y no un caso que desemboque en lo que uno no desea", afirmó Lissavetzky a los periodistas, en referencia a las declaraciones el domingo del presidente de la FIFA, Joseph Blatter.
Blatter había advertido el domingo a las autoridades españolas del "riesgo que corren" al obligar a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) a hacer cumplir la orden que obliga, desde diciembre, a las federaciones no olímpicas y las olímpicas no clasificadas para los Juegos de Pekín, como el caso del fútbol, a iniciar sus procesos electorales en el primer trimestre del año.
El presidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) consideró esto una "intervención directa del gobierno" español, contra la que está el organismo, que apoya a la RFEF, partidaria de seguir el modelo FIFA.
Blatter llegó a evocar la posibilidad de una suspensión de la RFEF, que impediría a la selección y a los clubes españoles disputar partidos internacionales, si el Gobierno español mantenía su empeño.
"Respeto la opinión de cada uno, pero yo defiendo la soberanía de España y del Estado de derecho español. Nosotros cumplimos y hacemos cumplir la ley, y trabajamos en esa dirección", añadió el secretario de Estado para el Deporte.
Lissavetzky insistió en la compatibilidad de las normas de la FIFA y del Gobierno y recordó que las federaciones son entidades privadas con competencias delegadas por parte de la administración pública, por lo que deben cumplir los requerimientos de las leyes, como los plazos para las convocatorias de elecciones.
"En lo que sí estoy de acuerdo con el señor Blatter es que aquí no hace falta ningún bombero para apagar fuegos. No voy a entrar a contradecir lo que dijo el señor Blatter. Yo estoy aquí para hacer cumplir las leyes", concluyó Lissavetzky.


