San Antonio (EEUU), 17 mar (EFE).- El veterano base Sam Casell volvió a tierras tejanas, pero esta vez vistiendo el uniforme de los Celtics, después de la tormentosa salida que tuvo con Los Ángeles Clippers, para ser el factor sorpresa que permitió al equipo de Boston ganar por 93-91 a los Spurs de San Antonio.
El duelo entre los campeones de liga y el equipo con la mejor marca se esperaba con interés para ver lo que podría ser un anticipo de unas finales de la NBA y el encuentro disputado en el AT&T Center de San Antonio no defraudó a nadie ya que no se decidió hasta el pitido final.
No sorprendió que las estrellas de los Celtics, el alero Kevin Garnett y Paul Pierce, con la ausencia por lesión del escolta Ray Allen, fuesen los líderes al conseguir 22 y 21 puntos, respectivamente.
Pero iban a ser los 17 puntos de Cassell y los 20 del base Rajon Rondo anotó 12 en el tercer periodo, los que al final estableciesen la diferencia en el marcador, para superar otra gran actuación individual del escolta argentino Manu Ginóbili que fue el máximo encestador de los Spurs y del partido con 32 tantos.
Ginóbili jugó 33 minutos para anotar 10 de 18 tiros de campo, incluidos 4 de 7 triples, y estuvo perfecto desde la línea de personal con 8-8, capturó cuatro rebotes y dio dos asistencias.
Mientras que su compatriota, el pívot Fabricio Oberto, jugó 17 minutos como titular para aportar cuatro puntos (1 de 4 tiros de campo y 2-2 desde la línea de personal), capturó tres rebotes y repartió una asistencia.
Sin embargo, la figura del equipo, el alero Tim Duncan, fue limitado a sólo 10 puntos con ocho rebotes y dos asistencias, sin que pudiese ser factor en el partido.
El base francés Tony Parker, ya en su línea de solidez, cumplió con 17 puntos, siete asistencias, cinco rebotes y dos recuperaciones de balón.
Pero el duelo no se decidió hasta que con 46 segundos para concluir el partido, Cassell dio a los Celtics la primera ventaja en el cuarto periodo después de anotar un triple para el parcial de 89-87, que ya no iban a perder a pesar que Robert Horry intentó un triple antes que sonase el pitido final.
La derrota fue la cuarta consecutiva para los Spurs, la peor de la temporada, y también la sexta que tienen en su campo, aunque la primera desde el pasado 26 de enero cuando se enfrentaron a los Hornets de Charlotte.
Los Spurs (44-23), que dominaron durante los dos primeros cuartos y se fueron al descanso con una ventaja parcial de 10 puntos (53-43), perdieron la concentración defensiva al comienzo del tercer periodo cuando los Celtics lograron racha de 17-4 y ahí empezaron los problemas.
Los Celtics (53-13), el equipo con la mejor marca de la liga, ganaron por segundo año consecutivo a los Spurs en la tradicional festividad de "St.Patrick's Day".
El año pasado que fue el primer partido que jugaron entre ambos equipos en la misma festividad, los Celtics vencieron por 91-85, también en San Antonio, donde no ganaban desde el 14 de febrero de 1990.



