Sao Paulo, 18 may (EFE).- Los futbolistas de hoy son "presos" de la llamada "sociedad del espectáculo", afirmó el ex mundialista brasileño Eduardo Gonçalves de Andrade 'Tostao'.
"Los futbolistas ya no son tanto noticia por lo que hacen en la cancha o por lo que juegan, sino por sus vidas, por las curiosidades que despiertan fuera de los campos", afirmó en entrevista con Efe el recordado 'Pelé blanco' del Mundial de México'70.
Tostao habló a raíz del caso que involucró a Ronaldo, uno de los componentes del 'Cuarteto fantástico' del Mundial de Alemania 2006.
Ronaldo Luiz Nazario de Lima protagonizó el pasado 27 de abril un escándalo con tres travestidos, que lo acusaron de no pagar por el "programa sexual" para el que fueron contratados en una madrugada en la que hubo sexo y se consumieron drogas, según dijeron a la prensa.
Ronaldo tuvo que explicar a la policía, la prensa y la opinión pública que buscaba una aventura sexual con prostitutas y que la canceló cuando percibió que estaba en compañía de hombres. Negó haber consumido drogas y tenido relaciones sexuales.
Al final, dos de los travestidos presentaran una nueva declaración enmendando lo que habían afirmado en principio, pero el mal para el jugador del Milán italiano ya estaba causado.
"Esto marcará la carrera de Ronaldo por toda la vida", sentenció Tostao, formado en medicina y respetado comentarista de fútbol.
"Los futbolistas están presos a la 'sociedad del espectáculo', como si viviesen en un 'reality show', vigilados por cámaras a toda hora. Por eso deben cuidar sus vidas privadas, que cada vez son más públicas en la medida que se vuelven celebridades", agregó Tostao, cuya retirada del fútbol se produjo precozmente a los 26 años a causa de un desprendimiento de retina.
El ex ídolo del Cruzeiro admitió que el problema de los "grandes jugadores" no es exclusivo de los futbolistas brasileños.
"Lo que pasa es que los brasileños son mayoría entre los buenos, son muchos. Pero en gran parte de nuestros países los futbolistas no tienen una preparación educativa y psicológica adecuada", apuntó.
Para el ex futbolista, los empresarios y directivos del fútbol "no se preocupan" de la educación de los jugadores. Y "no contribuyen para dar soluciones, pues lo que más les interesa es que los futbolistas se conviertan en celebridades para poder venderlos".
La última edición de la revista Placar trae un reportaje titulado "Balada Fútebol Clube", que evoca los escándalos protagonizados por Adriano, Ronaldinho Gaúcho, y Robinho, los otros componentes del 'Cuarteto fantástico', que fracasó en su misión de conquistar el Mundial de Alemania 2006.
También es citado Romário de Souza Farias, envuelto en procesos judiciales por la osadía de sus siempre polémicas acciones, como las caricaturas de sus compatriotas Zico y Zagallo que hizo estampar en las puertas de los baños de su antiguo bar en Río de Janeiro.
Romário también colecciona explosivas declaraciones en favor de la noche o contra los entrenamientos y concentraciones, así como picantes revelaciones, como la de su presunta aventura sexual en un avión en que viajaba la selección brasileña.
La revista brasileña también reseñó el drama por la adicción a la cocaína que vive en una clínica de Sao Paulo Walter Casagrande, goleador y figura del Corinthians en la década de los años ochenta.
Ugo Leonardo, el segundo de los tres hijos del ex jugador de la selección brasileña, ha recibido especial atención para que el problema familiar no afecte su promisoria carrera futbolística.
El representante del ariete de 18 años, Gianfranco Petruzziello, dijo a Efe que, a diferencia de muchos futbolistas, Ugo Leonardo "es un chico de clase media-alta, que está en el fútbol por pasión y no por necesidad, y eso le permite tener una cabeza más despejada para afrontar este tipo de situaciones".
También por culpa de la cocaína Mario Jardel, ex Bota de Oro del fútbol europeo, ha caído en el ostracismo, después de una fulgurante carrera en Vasco da Gama, Gremio, Oporto, Galatasaray, Sporting, el Ancona, Newell's Old Boys, Alavés, Beira Mar y Newcastle Jets.
A los 35 años, 'Súper Mario' dijo a un canal de televisión que en sus actuales condiciones "no puede ser un ejemplo para nadie".
"Todo comenzó con malas compañías. Luego vino el divorcio, la depresión y la cocaína (...) Abro mi corazón y reconozco mis errores. No consumo desde hace dos meses, pero no puedo dar ninguna garantía de que no caeré en el vicio otra vez, porque estaría mintiéndome a mí mismo", puntualizó.



