Badalona (Barcelona), 19 ene (EFE).- El DKV Joventut continúa empeñado en recuperar el juego que maravilló al inicio del campeonato y para ello mañana buscará su segundo triunfo consecutivo en el primer partido de la segunda vuelta ante el Vive Menorca (12.30 horas) en el Palau Olímpic.
Los jugadores del equipo badalonés acuden a este partido tras asegurarse en la pista del difícil Granada la condición de cabeza de serie en el sorteo de Copa y acabar la primera vuelta de la liga en la tercera posición a dos victorias del Real Madrid.
Aito García Reneses cuenta con todos sus jugadores para este partido. El Vive Menorca sólo suma seis victorias y ocupa la decimoquinta posición tras perder el pasado fin de semana ante el MTT Estudiantes un partido que tenía dominado.
El DKV Joventut intentará aprovecharse de este momento de dudas del equipo de Ricard Casas para sumar un triunfo que le mantenga arriba en la clasificación y le haga ir recuperando la auto confianza tras la mala racha de juego de los últimos meses.
Los verdinegros ganaron con solvencia a los menorquines en la primera vuelta (68-93). Conseguir el nivel de juego que le llevó a ese triunfo es el objetivo de Aito que espera que por fin Lonny Baxter adquiera la seguridad en su juego para demostrar toda la calidad de su baloncesto. Es lo único que le falta, según su técnico, para explotar.
Una de las grandes claves del partido será la defensa sobre la tripleta balcánica formada por Stojic, Bazdaric y Marinovic de los aleros verdinegros. El DKV Joventut necesita mejorar ese aspecto del juego pensando ya en el cruce de Copa ante el Pamesa Valencia un equipo que en Badalona le endosó 15 triples hace unas cuantas semanas.
El Vive Menorca no ha ganado en Badalona en sus dos anteriores visitas y sólo suma un triunfo en los cinco partidos en los que se ha enfrentado al DKV Joventut desde que milita en la liga ACB.
La presencia en las filas menorquinas del base Josep Maria Guzmán, formado en la cantera del DKV Joventut, será uno de los alicientes para los aficionados y también para el jugador. Paul Shirley también vuelve a la que por unos meses fue su casa.



