Eurosport - mar 19 feb 23:41:00 2008
El Real Madrid cae derrotado por 2-1 ante la Roma en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. Raúl adelantó al equipo blanco pero Pizarro y Mancini le dieron la vuelta al marcador. Sergio Ramos, que vio una tarjeta amarilla, se perdará el partido de vuelta en el Santiago Bernabéu.
La consigna era clara, no repetir lo de Sevilla desde hace unos días, pero el guión se ha repetido prácticamente en todos las escenas, sólo que esta vez, ni Schuster ni nadie puede acusar a los jugadores de relajación, porque el Madrid ha llegado más, ha tirado más a portería, y ha sido mejor que la Roma en muchos minutos del partido.
A los ocho minutos, Raúl, tirando de oportunismo desviaba a la red un tiro raso de Guti. El siete ampliaba su cuenta en Europa y parecía que iba a allanar el camino hacia cuartos. La cosa pintaba muy, muy bien.
Fernando Gago ejercía de mariscal en el centro del campo, el fútbol fluía en cantidad y en calidad por esa parcela y además, las subidas de Robben por ambas bandas le daban un plus interesante al juego del Madrid.
Pero la Roma tiene peligro, a estas alturas de la competición no hay enemigo pequeño, y aunque había dispuesto de alguna llegada, como un tiro de De Rossi raso y duro que atajó bien Casillas. Pero el gol llegó en otra jugada desgraciada. Totti, que sólo se movía en una parcela escasa del terreno de juego, pero viendo cómo pocos su propio fútbol, habilitaba, en una jugada confusa, un pase al espacio para Mancini. El tiro posterior del brasileño lo apartó de enmedio Gago como pudo, pero por allí apareció el chileno David Pizarro, que le pegó con todo, y el balón impactó en el propio Gago para introducirse en la meta de Casillas.
Como decimos, fue una jugada confusa, porque Totti tal vez pudo hacer falta, tras ese tiro, pero el arbitraje del alemán Fandel, dejó algo que desear en algunas acciones.
El Madrid, entretanto, tenía lecciones pasadas aprendidas. Y por eso siguió acechando la portería de Doni. Acciones hubo, como un centro de Robben desde la derecha que logró rematar Raúl, pero fuera.
Van Nistelrooy, algo lento en los últimos metros, también se peleaba por todos y cada uno de los balones que volaban por el área romana, y su compatriota Robben seguía trayendo de cabeza a Panucci por el costado izquierdo. Hasta el descanso, poco más que esto.
Al salir de vestuarios, el Madrid salió en versión original, es decir, a dominar el partido. La circulación y la fluidez seguían siendo buenas, con un sobresaliente Gago y un Guti algo más lento intentando poner sus pinceladas particulares. Pero esto se vino al traste en pocos minutos, cuando la Roma, en otra llegada aislada, logró hacer el segundo gol.
Otra vez Totti, esta vez con más criterio, abrió al espacio después de darse la vuelta de forma magistral ante Heinze. Valga decir que éste fue el único fallo del argentino en su vuelta a la titularidad. El capitán romano vio a Mancini más adelantado a la derecha, y el brasileño tras controlar buscó el cuerpo a cuerpo con Casillas, salió airoso, y a placer logró el segundo.
Parecía el fin del Madrid, y todavía quedaba más de media hora de partido. Además, la estrategia de todo el mundo arriba podía resultar suicida. Pero a partir de ahí los de blanco empezaron a controlar el partido, y a tener buenas ocasiones, como un tiro de Diarra en el que Mexes tuvo mucha suerte de meter la espalda, porque eso iba para adentro, o los tiros lejanos de Ramos.
El sevillano merece un párrafo aparte, ya que se perderá el partido de vuelta por cumplir el ciclo de amarillas. Tal vez se la podría haber ahorrado, porque en una de sus fulgurantes subidas, Juan se cruzó y el sevillano no evitó el choque con el central brasileño.
De vuelta al partido, la más clara, y también tal y como pasó en Sevilla, Van Nistelrooy tuvo otro tiro que se estrelló en el palo. Podría haber sido el 2-2, que tampoco llegó pese a los intentos de Drenthe una vez que entró junto a Baptista, y un tiro del propio brasileño tras una dejada de Guti.
El Madrid pierde esta batalla en el Tíber, pero todavía queda la revancha, dentro de quince días. Al Madrid le vale ganar por la mínima para estar en cuartos, pero eso sí, Sergio Ramos, una de las principales piezas defensivas no estará. Para entonces más vale que la enfermería empieza a vaciarse.
LA FICHA DEL PARTIDO:
2 - Roma: Doni; Panucci (Tonetto, m.68), Mexes, Juan (Ferrari, m.78), Cassetti; De Rossi, Pizarro (Aquilani, m.62); Giuly, Perrotta, Mancini; Totti.
1 - Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos, Cannavaro, Heinze, Miguel Torres; Gago, Diarra (Drenthe, m.78); Raúl, Guti, Robben (Batista, m.78); Van Nistelrooy.
Goles: 0-1. Min.8: Raúl, al desviar un disparo de Guti; 1-1. Min.24: Pizarro; 2-1. Min.57: Mancini.
Árbitro: Herbert Fandel (ALE). Mostró cartulina amarilla a Diarra (m.22), De Rossi (m.42), M. Torres (m.64), Perrotta (m.68), Sergio Ramos (m.69), Casetti (m.90).
Incidentes: Ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa, disputada en el estadio "Olímpico" de Roma, que registró casi el lleno (unos 68.000 aficionados, unos 3.000 de ellos seguidores madridistas).
Adrián G. Roca / Eurosport