Buenos Aires, 19 mar (EFE).- Los responsables del fútbol de Chile y Paraguay han manifestado su intención de que las selecciones de sus países se enfrenten a la de Bolivia en La Paz, ciudad vetada por la FIFA, lo cual pone a Argentina en una encrucijada por marcadas diferencias de criterios internas en cuanto a ello.
Fuentes cercanas al seleccionador Alfio Basile han dicho que éste pretende ajustarse al último fallo de la FIFA, cuyo Comité Ejecutivo acordó en Zúrich el pasado día 14 de marzo mantener las limitaciones para la disputa de partidos en una altitud superior a los 2.750 metros.
Esta postura es contraria a la que asumió a principios de mes el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, quien expresó que la zona sudamericana de la clasificación para la próxima Copa del Mundo "se inició de una manera y habrá que finalizarla del mismo modo, por cuanto cualquier decisión no puede resultar en ventaja o desventaja para selección alguna".
En las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010 la selección de Bolivia se enfrentó en La Paz a la de Colombia el 17 de octubre de 2007, en un partido que finalizó igualado a cero.
Grondona, también vicepresidente de la FIFA, fue el encargado de presentar ante ese organismo la posición unánime de las diez entidades nacionales de la Confederación Sudamericana (CSF) para que la competición continuara disputándose en las sedes en que comenzaron.
El dirigente argentino no se ha manifestado tras el veto dispuesto por la FIFA y tampoco ha regresado a Buenos Aires tras participar en la reunión efectuada en Zúrich el viernes pasado, debido a que acompaña a su esposa en Italia, donde es asistida por una dolencia en una pierna, según una fuente de la AFA.
El calendario indica que Bolivia debe recibir a Chile y Paraguay en junio próximo, y las federaciones de estos dos países han determinado que debe respetarse el acuerdo regional.
El secretario general de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), José Pedro Zambrano, dijo el martes que existe "un compromiso verbal" del presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de Chile, Harold Mayne-Nicholls, para que el partido se dispute en el estadio Hernando Siles paceño.
La ANFP chilena había emitido un día antes un comunicado según el cual el partido de la quinta jornada de las eliminatorias se disputará "en la ciudad y horario que la Federación boliviana determine".
Igual determinación ha tomado Paraguay, que se ha ratificado respetuoso "del pacto al que se había llegado entre los diez países (de la CSF) de jugar en La Paz", según afirmó el vicepresidente y presidente en funciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Alejandro Domínguez.
Colombia, que ya jugó en la altitud de La Paz, se ha pronunciado en los mismos términos.
"El tema fue tratado recientemente en una reunión extraordinaria en Santiago de Chile, con ocasión del Sudamericano Femenino Sub'17, y allí se ratificó la posición de los países de la Conmebol, en el sentido de respetar las mismas condiciones de igualdad deportiva para todos y que se jugaría en La Paz", dijo a Efe el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Luis Bedoya.
En Brasil, en cambio, la posición contra la altitud parece radicalizarse pese a que el presidente de su Federación, Ricardo Teixeira, estuvo de acuerdo con la postura regional.
El presidente del club Flamengo, Marcio Braga, consideró que el veto de la FIFA posibilitará que su equipo no éste obligado jugar ante el Cienciano de Perú en el Cuzco, en un partido de la Copa Libertadores programado para el próximo 9 de abril.
"El Flamengo no tiene que jugar en Cuzco, a partir de la decisión de la FIFA", dijo Braga, y afirmó que la CSF "tiene que cumplir esa medida".
Argentina y Brasil, no obstante, tienen tiempo para madurar la actitud que tomarán, debido a que el calendario de las eliminatorias no prevé partidos de sus selecciones en Bolivia durante este año.
Según la programación, Argentina deberá jugar en Bolivia en abril de 2009 y Brasil en octubre de ese año.



