Eurosport - lun 21 may 18:12:00 2007
Roland Garros - No son muchos los nombres que se barajan como posibles campeonas de Roland Garros. Las mejores colocadas en las quinielas, la belga Justine Henin, que busca su tercer título consecutivo y su cuarta corona, y la estadounidense Serena Williams, que ya ganara por estas tierras en 2002.
Los más expertos analistas del mundillo aseguran que este año el cuadro femenino de Roland Garros será cosa de dos. Con las bajas de Kim Clijsters, dedicada ya a sus labores, la ausencia de Martina Hingis, fuera por lesión, y la incógnita de Maria Sharapova, apartada de las pistas las últimas semanas, Justine Henin, vigente campeona y Serena Williams, llegan como máximas favoritas a la cita.
La tenista belga tiene ante sí una muy buena oportunidad para levantar ya por cuarta vez el trofeo de un torneo en el que siempre se ha sentido muy cómoda. Este año ya ha sumado tres títulos, ha alcanzado la final en otro más y se mantiene sin problemas al frente de la clasificación WTA. Además la experiencia de sus siete participaciones en Roland Garros es siempre un punto más a su favor.
Por su parte, la estadounidense está viviendo su resurgir y después de haberse impuesto en Australia no descarta la posibilidad de conseguir el Grand Slam... y lo cierto es que cuando la menor de las Williams se propone algo, casi siempre lo consigue. Su temporada de tierra, sólo ha estado presente en Charleston y Roma, no se puede decir que haya sido para enmarcar, pero Serena es de las que no suele fallar en las grandes citas.
Un peldaño por debajo de ellas se sitúan Svetlana Kuznetsova, Jelena Jankovic, Ana Ivanovic o la checa Nicole Vaidisova. La finalista de la pasada edición, puede ser la cabeza más visible de la representación rusa que siempre está ahí. La dupleta serbia llega quizás en la mejor forma física posible tras haberse apuntado los torneos de Roma y Berlín respectivamente, y la joven checa, aunque este año no se ha dejado ver mucho, ya dio buena muestra de lo que es capaz de hacer sobre la tierra parisina.
Mención especial debemos hacer a Amelie Mauresmo. La heroina local puede estar ante una de sus últimas oportunidades para ser profeta en su tierra. La jugadora francesa llega a París con siete torneos a sus espaldas y un único título, el logrado en Amberes allá por el mes de febrero. La presión puede ser una vez más su máxima enemiga porque juego para sustituir a Mary Pierce (2000) como última campeona patria tiene de sobra.