MÓNACO (AFP) - En el contexto particular del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1, el domingo en las calles del Principado, los 'outsiders' intentarán desafiar a la lógica en detrimento de McLaren-Mercedes y sobre todo de Ferrari, gran dominador de este comienzo de temporada.
De las primeras cinco carreras, la 'Scuderia' ganó cuatro (dos de Kimi Raikkonen y dos de Felipe Massa) y McLaren-Mercedes una (Lewis Hamilton). Por ende, los rivales se muestran impacientes, en particular BMW Sauber.
El circuito de Mónaco, con sus numerosas trampas, parece el lugar ideal para intentar cambiar el orden establecido.
Para BMW, que logró el tercer y cuarto puesto en Turquía, pero con sus autos alejados de los dos primeros, un primer éxito en un marco tan prestigioso como el de Mónaco sería ideal.
"La verdad es que esperaba Mónaco con impaciencia. Corrí muy bien en 2007 y me encantan los circuitos urbanos, estrechos, con barreras en los bordes del trazado. Este año sin el antiderrapante será difícil correr, pero espero lograr un buen resultado", decía entusiasmado el polavo Robert Kubica.
Precisamente, la supresión de este sistema y de las ayudas electrónicas puede provocar serios trastornos a los pilotos puesto que no hay grandes espacios a la salida de las curvas, como había en Montmeló y Estambul en las anteriores carreras.
En el Principado, el más mínimo error se salda con el abandono en carrera.
Por su parte Renault, que ha mejorado su rendimiento, cuenta con un gran especialista en el trazado monegasco, el español Fernando Alonso, ganador de las dos ediciones anteriores.
"Mónaco es un circuito en el que todo puede ocurrir y donde un piloto puede marcar realmente la diferencia, aunque tener un buen coche siempre es una ventaja. Hemos progresado pero seguimos por detrás de Ferrari", señaló el asturiano.
Red Bull, que ha puntuado en las cuatro últimas carreras, y Toyota son candidatos a dar la sorpresa. Jarno Trulli, primer piloto de la escudería japonesa, logró su única victoria en el principado (en 2004 con Renault).
No obstante, los punteros del campeonato no darán su brazo a torcer.
"El año pasado McLaren-Mercedes corrió muy bien en Mónaco, pero desde entonces hemos trabajado mucho los ajustes y esperamos correr mejor esta vez en ese tortuoso circuito", señaló el brasileño Felipe Massa, ganador en Turquía hace dos semanas y tercero en la edición anterior del GP monegasco.
Kimi Raikkonen, líder del campeonato, prefiere olvidar la carrera de 2007, pues tras un error en las clasificaciones quedó octavo.
McLaren-Mercedes se muestra cauto. Lewis Hamilton rechaza dar pronósticos. "Mónaco es mi circuito preferido. Pero imprevisible es la palabra que mejor resume esta prueba. En Turquía hicimos una gran carrera (2º), sabemos que somos competitivos, pero en Mónaco puede ocurrir absolutamente todo", dijo el británico, que finalizó segundo en 2007 y ganó la carrera de GP2 en 2006.
En efecto, todos son moderadamente optimistas ante una carrera muy polémica por sus características, pero a la que los pilotos siempre quieren acudir... Y ganar.


AFP/Bertrand Guayver foto