Eurosport - mié 23 ene 17:50:00 2008
La selección española está más que obligada a ganar a Suecia en el segundo partido de la segunda fase del Europeo de Balonmano, después de la ajustada derrota ante Francia.
No lo tendrá nada fácil ante un equipo sueco que sin llegar al nivel que le convirtió en la gran dominadora del balonmano mundial en la década de los noventa, sigue siendo un rival capaz de derrotar a cualquiera.
Ya no están los Wislander, Staffan Olsson, Andersson o Lindgren, actual segundo entrenador del conjunto nórdico, pero Suecia sigue contando con estrella de la talla del lateral derecho Kim Andersson o Marcus Ahlm.
El pivote del Kiel alemán es junto con el portero del Portland San Antonio Tomas Svensson el único superviviente del equipo que cerró en 2002, con la conquista del Campeonato de Europa disputado en Suecia, doce años gloriosos para los escandinavos en los que sumaron cuatro títulos europeos, dos mundiales, así como dos platas olímpicas.
Desde entonces, Suecia ha vivido una dura transición que tuvo sus momentos más duros con la no clasificación para el Europeo de Suiza 2006, tras caer en las eliminatorias ante Polonia, y el Mundial de Alemania 2007, al perder el duelo clasificatoria con Islandia.
Fracasos de los que Suecia quiere tomarse la revancha con una buena actuación en el Europeo de Noruega, donde ya acumula dos victorias, tras imponerse en la primera fase a Islandia (24-19) y Eslovaquia (41-25), en espera del encuentro que disputará hoy -20:30 h- con Hungría, ya en la segunda fase.
Triunfos en los que Suecia ha demostrado, tal y como desvelo el seleccionador español, Juan Carlos Pastor, seguir siendo fiel a un estilo marcado por una sólida defensa 6-0, un rápido contragolpe y variedad ofensiva.
Aunque la mayor preocupación del entrenador español parece centrarse en la pareja que conforman el pivote Ahlm, autor ya de nueve tantos, y su compañero del Kiel alemán, el lateral Kim Andersson, octavo máximo goleador del campeonato con diecinueve tantos en tres partidos.
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