Sevilla, 22 mar (EFE).- El entrenador del Atlético de Madrid, Javier Aguirre, reconoció que ganar en el Sánchez Pizjuán "es motivo para irse satisfecho", aunque se apartó de la euforia y señaló que aún "quedan nueve larguísimas jornadas" para conseguir el objetivo de la Liga de Campeones.
El mexicano insistió en que "aún no hay nada definitivo, porque queda mucha liga", y añadió que hoy es un día "para dormir tranquilos, pero mañana habrá que empezar a preparar la próxima final".
"El Sevilla merece todos mis respetos. Tiene un par de artilleros que meten miedo, dos jugadores de banda que meten miedo, un gran centro del campo, laterales que van al ataque y una afición extraordinaria, por lo que nos pusieron en aprietos y no fue nada fácil", argumentó.
Aguirre calificó el partido "de fútbol viril entre dos equipos con los objetivos muy claros y que intentan jugar al fútbol", por lo que la acción de la expulsión del italiano Enzo Maresca por un cabezazo al argentino Kun Agüero la describió como "una acción aislada".



