OLIMPIA, Grecia (AFP) - El secretario general de Reporteros sin Fronteras (RSF), Robert Ménard, que interrumpió este lunes en Olimpia la ceremonia de encendido de la llama de los Juegos Olímpicos de Pekín, informó a la AFP de que realizará acciones "hasta el 8 de agosto", cuando se inauguren las Olimpíadas.
"Seguiremos llevando a cabo acciones de este tipo hasta el 8 de agosto", declaró Ménard por teléfono desde el local de la policía de Pyrgos, a 80 km de Olimpia, donde es interrogado por la policía griega. Ménard y otros dos militantes de RSF intentaron acercarse a la tribuna oficial durante el discurso del responsable chino del Comité de Organización de los Juegos (Bocog), Qi Liu.
Uno de ellos tuvo tiempo de desplegar una banderola con la leyenda "Boicot al país que pisotea los derechos humanos". Otro gritó tras la tribuna oficial "Libertad, libertad". Los tres miembros de RSF fueron detenidos inmediatamente.
"Lo que queremos es que los jefes de Estado extranjeros boicoteen la ceremonia de inauguración de los juegos. No tenemos nada contra los JO, nada contra los atletas. Estamos alertando a los Estados de que China es la mayor prisión del mundo", agregó Ménard. En noviembre, Sarkozy anunció que asistiría a los Juegos Olímpicos de Pekín en su calidad de presidente de la Unión Europea (UE).
Después de que se produjera este incidente, RSF afirmó que los derechos humanos son más sagrados que la llama olímpica. "Si el fuego olímpico es sagrado, los derechos humanos lo son aún más. Nosotros no podíamos permitir que el gobierno chino se apodere de la llama olímpica, un símbolo de paz, sin denunciar la dramática situación de los derechos humanos en el país, cuando faltan menos de cinco meses para la inauguración de los Juegos Olímpicos", según el comunicado difundido por la asociación RSF desde París.
"El tratamiento reservado en China a quienes se expresan libremente, la censura impuesta a la prensa y el apagón sobre Tibet llaman a dicha movilización. Actualmente, todos los medios son válidos para denunciar las graves violaciones de las libertades fundamentales en China. Nosotros manifestamos cada vez que podemos", afirma esta organización.
"Desde el 12 de marzo de 2008, los periodistas no pueden entrar a Tibet y son expulsados de las provincias vecinas. La represión de las manifestaciones de tibetanos se desarrolla a puertas cerradas", destacó RSF.


