Eurosport - jue 24 abr 14:50:00 2008
El Bayern de Múnich puede coronarse campeón el próximo domingo con una victoria ante el Stuttgart. Para ello necesita que el Werder Bremen pierda a domicilio ante el Karlsruher SC y el Schalke no gane en su visita al Hamburgo.
En caso de que se diera esa constelación, sería curioso que el Bayern lograse la ensaladera justamente en un partido ante el Stuttgart, campeón de la pasada temporada que prácticamente le pasaría sin intermediarios el testigo.
El duelo contra el Stuttgart no es fácil. El todavía campeón alemán es actualmente quinto en la clasificación pero estaría claramente más arriba de no haber sido por un desastroso comienzo de temporada que hicieron pensar a muchos en el descenso.
El Bayern ha perdido dos partidos en esta temporada en la Bundesliga y uno de ellos fue justamente ante el Stuttgart, con un contundente 3-0 en una grande tarde de Mario Gómez que el domingo seguramente podrá volver a jugar tras recuperarse de unas molestias musculares.
En todo caso, si no es el domingo, entonces será más tarde pero ya no hay nadie que contemple seriamente la posibilidad de que al Bayern se le escape el segundo título de le temporada tras haber ganado la Copa de Alemania.
Con dos victorias en cinco jornadas, sin importar lo que hagan los demás, la ensaladera estará asegurada y el Bayern viene a un ritmo que es imposible pensar seriamente en una racha catastrófica justo al final de temporada.
De hecho, los perseguidores están más concentrados en la lucha que libras entre ellos por las casillas de la Liga de Campeones con la que meramente teórica posibilidad de poder dar caza al Bayern.
En ese sentido, probablemente el partido más importante de la jornada serán el que librarán el Hamburgo y el Schalke.
El Schalke es tercero, con lo que cierra la zona de la Liga de Campeones, el Hamburgo es cuarto, tres puntos por debajo, y los dos equipos están empatados en la diferencia de goles.
Con ello si el Hamburgo, con su estrella el holandés Rafael van der Vaart, se mantendría en la pelea por entrar a la Liga de Campeones con una victoria.
Un triunfo del Schalke, en cambio, le permitiría al equipo de Gelsenkirchen desprenderse de su perseguidor aunque todavía tendría que tener un ojo puesto en el Stuttgart, empatado en puntos con el Hamburgo, si éste derrotase al Bayern.
El Schalke llega a ese partido tras superar una crisis, que llevó a la destitución de su entrenador Mirko Slomka, y el ánimo del equipo es bueno tras la goleada lograda por 5-0 contra el Energie Cottbus en la jornada en que el dúo interino formado por Mike Buskens y Youri Mulder se estrenó en el banquillo.
En el Hamburgo, en cambio, parece haber de momento un ambiente tenso y la plantilla parece sufrir con el hecho de que, tras la marcha de Huub Stevens que decidió dejar el equipo por motivos personales, todavía no sabe quien será el entrenador en la próxima temporada.
La entrada del Bremen a la Liga de Campeones tampoco está plenamente asegurada. El Schalke está sólo dos puntos por debajo, con lo que le podría quitar la clasificación directa, y el Hamburgo y el Stuttgart tienen cinco puntos menos, distancia que es remontable en cinco jornadas.
Sin embargo, a favor del equipo de Thomas Schaff habla el que en las últimas jornadas se ha estabilizado mientras que el Karlsruher SC, el rival del sábado, es un equipo que tiene la permanencia asegurada y está demasiado lejos de Europa con lo que ya no tiene nada que perder y tampoco nada que ganar.
La jornada la completarán los siguientes partidos: Eintracht Frankfurt-Borussia Dortmund, Hannover 96-Hertha, Núremberg-Arminia Bielefeld, Energie Cottbus-Hansa Rostock, Bochum-Duisburgo y Bayer Leverkusen-Wolfsburgo.
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